Mié. Feb 26th, 2025

Palestra / La Ratonera

Vaya relajito que se trae el alcalde capitalino Enrique Galindo Ceballos en sus cuentas públicas, con la friolera de 750 millones de pesos observados entre 2022 y 2023… más lo que se acumule de 2024 y 2025.

Esto deja muy mal parado al aspirante a la gubernatura potosina, sobre todo porque el gobierno estatal ha resultado «limpio» en la revisión de sus propios gastos, contra todo pronóstico de los malquerientes del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quienes vaticinaban que sería un desastre financiero a manos llenas.

El caso es que Galindo tiene mucho por aclarar y, sobre todo explicar, por qué es tan grande la cantidad de recursos públicos presuntamente mal utilizados, de acuerdo con el resultado de las auditorías locales y federales.

O el edil jala orejas a su equipo financiero y pone en orden sus facturas y el ejercicio del gasto, o sus aspiraciones políticas quedarán malolientes con el tufo de la corrupción.

Enrique Galindo.- Cuantioso dinero público.

El que salta de gusto, aunque no lo diga, es el gobernador Ricardo Gallardo, quien ayer recibió la buena noticia de que la reforma contra el nepotismo aplicará a partir de 2030, a propuesta de su partido el PVEM, apoyado por Morena y PT.

Morena no se ensució las manos con esta reserva de última hora en el dictamen ayer discutido en el Senado, pero para darle fuerza, no fue el coordinador verdeecologista Manuel Velasco Coello quien la presentó al pleno, sino el mismísimo Adán Augusto López Hernández, «en su nombre» y el suyo propio.

«Dice así: la prohibición de nepotismo electoral serán aplicables a partir de los procesos electorales tanto federales como locales a celebrarse en el año 2030», expresó el otrora secretario de Gobernación con AMLO.

Esto fue suficiente para armar tremendo debate en tribuna, donde la propia Ruth González resultó aludida y se defendió desde su escaño, para refutarle al panista Marko Mendoza Cortés, que él había sido elegido por la vía plurinominal y ella, por más de 500 mil votos de las y los potosinos… una cifra nada despreciable para aspirar a ganar la elección, con un empujoncito de Gallardo y la 4T.

Ricardo Gallardo y Ruth González.- ¿Sucesión?

Vaya quemada la de Galindo a Gallardo, la pareja política que dice quererse en público, pero está como perros y gatos cuando se separa.

Resulta que el góber aseguró y casi firmó con sangre -como Xóchitl Gálvez con los programas sociales- que la reconstrucción del parque de Morales se retrasó durante meses, porque el alcalde no autorizó las licencias oficiales capitalinas.

Así amanecimos ayer, hasta que el propio ex priista salió al claro para señalar que los permisos apenas se tramitaron «hace dos meses», lo cual es bastante extraño, porque indicaría dos cosas: o que Gallardo no está bien enterado de los trámites de este tipo por parte de sus grupos de trabajo o que simplemente quiso justificarse por el retraso.

Como sea, ya no hay pretextos para ninguno de dejar el famoso parque como nuevecito para el disfrute de las familias potosinas. A ver si ahora no se pelean por ser los autores del rescate, ya ven que ambos dizque estaban haciendo obras ahí.

Enrique Galindo y Ricardo Gallardo.- Abrazos, no balazos.

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