El jurado halló a Duane Keffe D Davis culpable del asesinato en primer grado del famoso rapero Tupac Shakur en 1996.
Los miembros del jurado indicaron que Davis era culpable de orquestar el asesinato de Tupac Shakur, lo que marca la primera condena en un caso que ha tenido en vilo a los fanáticos del hip-hop durante décadas.
Davis, de 63 años, fue declarado culpable el lunes de homicidio con uso de arma mortal y podría ser condenado a cadena perpetua. El jurado deliberó durante tres horas tras un juicio de varias semanas en Las Vegas.
La Fiscalía había argumentado que las propias palabras de Davis demuestran que él orquestó el tiroteo desde un auto en movimiento y el abogado de Davis replicara que no había pruebas que lo ubicaran en Las Vegas esa noche.
El fiscal adjunto en jefe Binu Palal indicó a los miembros del jurado en sus alegatos finales que Davis consiguió un arma y “salió a cazar” a Shakur y al cofundador de Death Row Records, Marion Suge Knight, después de que estos golpearan al sobrino de Davis más temprano esa misma noche.
Palal reconoció que las versiones de Davis sobre el homicidio habían cambiado con el paso de los años, pero argumentó que esas diferencias reflejaban las motivaciones cambiantes de Davis y sus esfuerzos por protegerse. Un detalle fundamental, dijo, se mantuvo constante: Davis ha afirmado repetidamente que estuvo en un Cadillac blanco desde el cual se realizaron los disparos.
“Los hechos fundamentales se mantienen. Los hechos relevantes se mantienen”, indicó Palal.
El abogado defensor de Davis, Michael Sanft, retó a los miembros del jurado a identificar pruebas, aparte de las propias declaraciones de Davis, que lo situaran en Las Vegas o dentro del Cadillac la noche en que Shakur recibió los disparos. Señaló la ausencia de grabaciones de cámaras de vigilancia, registros telefónicos y otras pruebas que situaran a Davis en ese lugar.
“No tienen nada en este caso que diga que ese hombre estuvo aquí en Las Vegas el 7 de septiembre de 1996”, dijo Sanft, mientras señalaba hacia Davis.
Davis, de 63 años, enfrenta un único cargo de homicidio con arma mortal con la intención de promover, impulsar o apoyar a una banda criminal en el asesinato de Shakur.
El jurado, compuesto por 16 miembros, cuatro de los cuales son suplentes, escuchó los testimonios de 24 testigos de la fiscalía y tres de la defensa durante nueve días.
El juicio puso punto final a un caso de décadas que durante años ha atraído la atención tanto de los fanáticos del hip-hop como de los expertos en crímenes reales. Shakur, considerado uno de los raperos más influyentes de todos los tiempos, se encontraba en Las Vegas el 7 de septiembre de 1996 y se detuvo en un semáforo en rojo cuando un Cadillac blanco se detuvo a su lado y se escucharon disparos. Murió seis días después a causa de sus heridas. Knight también resultó herido, pero sobrevivió.
Durante años, nadie había sido acusado por la muerte del rapero hasta que Davis comenzó a hacer declaraciones públicas, y afirmó que él estaba en el Cadillac y que le entregó el arma a otras personas que iban en el asiento trasero. Davis describió el tiroteo como un acto de represalia después de que el séquito de Knight y Shakur golpeara al sobrino de Davis horas antes del tiroteo.
Según la ley de Nevada, quien ayude a otra persona a cometer un homicidio puede ser condenado por el delito. Davis es la única persona que aún vive de los cuatro hombres que, según la fiscalía, se encontraban en el Cadillac.
Palal les dijo a los miembros del jurado que, si creían en las declaraciones de Davis, no era necesario que estas fueran corroboradas de manera independiente con evidencia adicional.
No obstante, señaló la rivalidad entre los South Side Compton Crips y los Mob Piru, la pelea con Orlando Baby Lane Anderson y el testimonio de que miembros del círculo de Shakur identificaron a Anderson y a Davis como sospechosos la noche del tiroteo. Los testigos habían declarado sobre la acalorada rivalidad entre las pandillas South Side Compton Crips y Mob Piru, que estaban asociadas con las discográficas rivales Bad Boy Records y Death Row Records.
“La cuestión no es quién disparó”, dijo Palal. Los fiscales no han argumentado que Davis haya apretado el gatillo, sino que es penalmente responsable porque proporcionó el arma y ordenó el ataque.
Palal también argumentó que el tiroteo fue premeditado, y señaló los testimonios y los relatos de Davis de que el grupo buscó a Shakur antes de verlo en la carretera y dar la vuelta. “Es un plan, no un impulso”, comentó Palal.
Palal mostró las memorias de Davis de 2019, Compton Street Legend, y reprodujo una entrevista en la que Davis animaba a la gente a comprarlas para conocer la “verdad real”. Aunque el libro contiene un aviso en el que se indica que se modificaron algunos hechos, Palal argumentó que se cambiaron nombres, hoteles y otros detalles, pero no la versión central de los hechos.
Palal también rechazó la afirmación de la defensa de que Davis inventó sus relatos para ganar dinero. “Es algo completamente distinto sacar provecho de un homicidio”, indicó Palal. “Y eso es lo que está haciendo el sr. Davis”.
Sanft también recurrió a las memorias de su cliente durante su alegato final. Mientras leía un fragmento, pronunció en voz alta la palabra que comienza con la letra “N”, lo que provocó que las personas que observaban en una sala de audiencias abarrotada se estremecieran y sacudieran la cabeza.
En varias entrevistas, Davis s;ñaló que le pasó el arma al asiento trasero, pero en otras, así como en su libro, Davis no quiso decir quién apretó el gatillo.
En su réplica, el fiscal Marc DiGiacomo señaló un álbum de recortes que Davis tenía y que contenía artículos sobre Shakur.
“Este tipo está haciendo un álbum de recortes sobre su asesinato, por el amor de Dios”, les dijo DiGiacomo a los miembros del jurado.
Entre los testigos de la fiscalía se encontraba un experto en pandillas que describió a Davis como el líder a quien los miembros más jóvenes de la pandilla tenían que obedecer. Sanft preguntó a los miembros del jurado si había alguna prueba de que Davis hubiera tomado las decisiones antes o después del tiroteo.
Durante el juicio, los investigadores indicaron que fue encontrada una factura de un hotel de Las Vegas en la residencia de Davis durante un registro policial, pero no quedó claro de cuándo databa, ni dónde se encuentra actualmente esa prueba.
El caso tiene casi 30 años, lo que ha afectado al tipo de pruebas presentadas ante la corte. Los fiscales advirtieron a los miembros del jurado que el material recopilado en los años 1990 es diferente de lo que recopilan las autoridades hoy en día, incluyendo el video de vigilancia del hotel de la noche del tiroteo.

