Dom. May 10th, 2026

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El Real Madrid se impuso 2-1 al Barcelona en el Santiago Bernabéu en un partido que tuvo de todo: goles, polémica arbitral y el final de una racha de más de tres décadas. Este resultado representa el primer triunfo de Kylian Mbappé como jugador merengue ante el conjunto azulgrana, en un duelo que quedará marcado no solo por la intensidad futbolística, sino por las decisiones arbitrales y un penalti que reescribió las estadísticas en este tipo de partidos.

El Clásico comenzó encendido desde los primeros minutos. Apenas al minuto 3′, una jugada dentro del área encendió las alarmas en el Santiago Bernabéu: Vinícius Jr. cayó tras un contacto con Lamine Yamal, lo que llevó al árbitro César Soto Grado a señalar inicialmente el penalti. Sin embargo, tras revisar la acción en el VAR, el silbante se retractó al considerar que el brasileño fue quien impactó la pierna del jugador del Barcelona. La decisión provocó el enojo de los futbolistas del Real Madrid y una oleada de abucheos desde la grada, en un ambiente que se volvió eléctrico desde ese momento.

La tensión creció cuando, al minuto 12, Kylian Mbappé parecía abrir el marcador con lo que parecía un golazo desde afuera del área. El festejo fue breve: el VAR intervino nuevamente para revisar un posible fuera de juego, y tras varios minutos de incertidumbre, el gol fue anulado por una posición milimétrica. La decisión volvió a encender la polémica y reforzó la sensación de que las interpretaciones arbitrales estaban favoreciendo al Barcelona en el inicio del encuentro.

Pero el francés no tardó en responder. Al minuto 22, Mbappé volvió a aparecer en el área rival para definir con precisión tras una asistencia de Jude Bellingham, colocando el 1-0 a favor del Real Madrid y desatando la euforia en el Bernabéu. La reacción del Barcelona fue inmediata: Fermín López empató al minuto 38 con un remate certero desde el centro del área. Sin embargo, justo antes del descanso, Bellingham volvió a desequilibrar el marcador con un gol oportuno al 43’, tras un pase de cabeza de Éder Militão, para cerrar un primer tiempo lleno de tensión, reclamaciones y decisiones arbitrales que marcaron el pulso del encuentro.

La segunda mitad comenzó con una nueva controversia. Al minuto 49, el árbitro César Soto Grado señaló penalti por una mano dentro del área de Eric García, revisada y confirmada por el VAR. Kylian Mbappé tomó el balón decidido a ampliar la ventaja, pero su disparo fue contenido de manera espectacular por Wojciech Szczęsny, que adivinó la trayectoria hacia su poste izquierdo. La acción no solo mantuvo vivo al Barcelona, sino que rompió una racha de 34 años sin que el Real Madrid fallara un penalti en un clásico. La última vez había ocurrido el 8 de junio de 1991, cuando Zubizarreta detuvo el cobro de Butragueño en el mismo escenario.

El fallo también puso fin a 19 penaltis consecutivos marcados en los enfrentamientos entre ambos clubes, una cifra que parecía intocable. De los últimos ocho penaltis sancionados en los clásicos, siete habían sido a favor del Madrid y solo uno para el Barcelona, convertido por Lewandowski en la final de la Supercopa 2025. Mientras el Bernabéu seguía procesando el fallo del francés, otra imagen llamó la atención: Vinícius Jr., sustituido al minuto 72, abandonó molesto hacia los vestidores sin saludar a su técnico, aunque minutos después regresó al banquillo. Entre la polémica, el orgullo y la tensión, el Real Madrid cerró un triunfo que refuerza su liderato y marca el inicio del legado de Mbappé en los clásicos.