Lun. Ago 24th, 2026

Jonathan García / Palestra

Seis profesoras–investigadoras de la Facultad de Derecho “Abogado Ponciano Arriaga Leija” de la UASLP denunciaron presuntos actos de hostigamiento y violencia en razón de género durante la asamblea académica celebrada el pasado 5 de noviembre, en la que una de ellas fue interrumpida y abucheada por parte de sus colegas al plantear inquietudes sobre la crisis institucional y la falta de perspectiva de género en el proceso de designación de la nueva dirección.

Las docentes informaron en rueda de prensa que los hechos fueron turnados a la Defensoría de los Derechos Universitarios y documentados mediante un oficio dirigido al Rector, a la Secretaría General y al Consejo Directivo Universitario (CDU). En su relato, explicaron que la asamblea, realizada en el Aula Magna Félix Fernández, fue convocada por la dirección interina y se centró únicamente en exponer su trayectoria, sin presentar un plan de seguridad ni acciones concretas para atender la situación de violencia en la comunidad universitaria.

De acuerdo con el testimonio de una de las profesoras, cerca de 40 asistentes, en su mayoría hombres, la interrumpieron y lanzaron abucheos sin que la mesa moderadora interviniera para restablecer el orden. Calificó el hecho como un acto de violencia de género y discriminación por discapacidad, al referirse a su condición dentro del espectro autista. “Discrepar no debe convertirnos en objeto de burlas o linchamiento público”, expresaron las firmantes en su posicionamiento.

Las académicas exigieron a las autoridades universitarias la implementación inmediata de un plan integral de seguridad con enfoque de género, que incluya botones de pánico, corredores seguros, una app de alertas en tiempo real y un mapeo de riesgos en todos los campus. Asimismo, pidieron que el programa “Uni sin Violencia” contemple la capacitación obligatoria y permanente del personal docente, administrativo y estudiantil en derechos humanos y perspectiva de género.

Reiteraron además que la autonomía universitaria no puede confundirse con impunidad, y llamaron a reforzar la transparencia y la rendición de cuentas dentro de la institución. En cuanto al proceso de elección de la nueva dirección, recordaron que en la historia de la Facultad han ocupado el cargo diez hombres, por lo que consideraron pertinente que “la siguiente pudiera ser una mujer”, sin que ello signifique restringir la participación por género.

Finalmente, anunciaron que solicitarán medidas precautorias ante la Defensoría de los Derechos Universitarios para evitar nuevas agresiones, y reiteraron su disposición a colaborar en el diseño de un programa permanente de formación y prevención de la violencia dentro de la comunidad de la UASLP. “Pensar diferente no nos excluye de seguir un objetivo común”, concluyeron.