Jonathan García / Palestra
El alcalde Enrique Galindo Ceballos negó que la participación de la Policía Municipal y de la Guardia Civil Estatal durante la manifestación de habitantes de Escalerillas haya tenido un carácter represivo. Afirmó que la intervención se limitó a preservar el orden vial y evitar bloqueos en zonas clave de la ciudad.
El edil explicó que la protesta no estuvo dirigida contra el Ayuntamiento, ni contra Interapas, sino que se originó por inconformidades relacionadas con la construcción de un ducto de agua, proyecto que está a cargo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). “Se trata de un tema federal, aunque mantenemos diálogo constante con los vecinos y el comisariado de Escalerillas”, señaló.
Galindo precisó que el despliegue de las corporaciones se dio en respuesta a los congestionamientos generados en puntos estratégicos, como el Periférico, la avenida Salvador Nava y la salida a Guadalajara. Subrayó que el operativo se llevó a cabo “con respeto absoluto a los derechos humanos” y sin uso excesivo de fuerza.
El alcalde reiteró que su administración ha mantenido canales abiertos de comunicación con la comunidad y destacó que la principal demanda de los pobladores es recibir un beneficio directo del proyecto hidráulico.
Asimismo, adelantó que este martes se celebraría una reunión entre autoridades municipales, estatales y federales con los habitantes, donde se espera que se presenten acuerdos concretos para atender sus inquietudes y garantizar que el ducto represente una mejora tangible para Escalerillas.

