Sáb. May 2nd, 2026

Jonathan García / Palestra

El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, llamó a la ciudadanía a evitar la compra de pirotecnia ruidosa durante la temporada decembrina y adelantó que avanza la iniciativa que presentará al Cabildo para prohibir su venta y permitir únicamente artefactos luminosos en la capital.

El presidente municipal reconoció que la propuesta ha enfrentado resistencia por parte de comerciantes y productores de pirotecnia estruendosa, un sector que representa un mercado amplio y arraigado. Aun así, aseguró que las conversaciones avanzan “en buenos términos”.

«Queremos cambiar el ruido del trueno por luces. Ha sido complejo, pero buscamos un punto intermedio donde la pirotecnia sea de luces y no de sonido; así se preserva la tradición sin poner en riesgo a las demás personas”.

Galindo informó que esta misma semana se presentarán los operativos decembrinos, tanto en materia de seguridad pública como el dispositivo especial para regular el uso de pirotecnia, un reto que reconoció mayor debido a la fuerza de la costumbre y al peso de las festividades religiosas.

El alcalde subrayó que el impacto de los estruendos va más allá de las mascotas, uno de los temas más visibles en estos debates.

«Sí, los perritos sufren, pero también las personas con autismo o con alguna discapacidad. Esta temporada es muy complicada para ellas”.

Ante este contexto, insistió en que la colaboración ciudadana será decisiva para reducir el uso de artefactos ruidosos. Aunque el Ayuntamiento reforzará la vigilancia y los controles de venta, el consumo —dijo— es un factor que solo la población puede modificar.

«Es un tema cultural. Controlamos y disminuimos la venta, pero también le pido a la gente que no compre productos que afectan no solo a las mascotas. Quien tiene un familiar con síndrome de Down o con otra discapacidad sabe lo mucho que estas explosiones les afectan”.

La iniciativa será formalmente presentada ante el Cabildo en los próximos días. El Ayuntamiento buscará que las festividades continúen, pero con prácticas más seguras y respetuosas para toda la población.