Jonathan García / Palestra
El Parque Tangamanga I arrastra un déficit superior a las 100 plazas, una situación que ya comienza a mermar sus labores cotidianas de operación y conservación. Así lo confirmó el Oficial Mayor del Gobierno del Estado, Noé Lara Enríquez, quien señaló que la propia administración del parque reconoció que su plantilla actual resulta insuficiente para atender la demanda diaria del espacio recreativo más grande de la capital.
De acuerdo con el funcionario, hasta el momento no existe otra dependencia estatal con un diagnóstico similar, aunque la Oficialía Mayor mantiene un monitoreo para identificar áreas que pudieran enfrentar condiciones parecidas. La intención —dijo— es anticipar necesidades y evitar que la falta de personal afecte la prestación de servicios públicos.
Ante esta carencia, el Gobierno del Estado prepara un ajuste interno que permita reubicar trabajadores de otras dependencias hacia el Tangamanga. La redistribución no implicaría aumentar la nómina, sino reorganizarla para fortalecer las labores operativas del parque, especialmente en esta temporada donde la visita de familias y deportistas suele incrementarse.
Lara Enríquez puntualizó que las vacantes no corresponden únicamente a tareas de vigilancia. La mayor parte del déficit se concentra en personal de limpieza, riego y mantenimiento, áreas fundamentales para el cuidado de las zonas arboladas, el funcionamiento de los servicios y la conservación general del parque.
Estas funciones, explicó, requieren presencia constante en campo, pues de ellas depende que el parque mantenga las condiciones que los visitantes esperan. Sin embargo, actualmente no están cubiertas en su totalidad, lo que ha derivado en una presión adicional para el equipo existente.
El Oficial Mayor reiteró que la falta de personal se focaliza únicamente en el Parque Tangamanga I, pero insistió en que continuarán las revisiones en otras dependencias para detectar si existen carencias similares que deban atenderse rumbo al próximo año.

