Jonathan García / Palestra
Un programa de reorganización técnica de la red de distribución comenzará a ejecutarse en abril en el norte de la capital potosina, como parte de una estrategia conjunta entre autoridades federales y municipales para disminuir fugas y estabilizar el abasto de agua potable.
El delegado de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Darío Fernando González Castillo, informó que los trabajos se realizarán en coordinación con el gobierno encabezado por el alcalde Enrique Galindo Ceballos, con la finalidad de mejorar la eficiencia operativa del sistema hidráulico urbano.
Aclaró que el propósito del proyecto no es aumentar la extracción o disponibilidad del recurso, sino optimizar su conducción, ya que una parte considerable del volumen se pierde antes de llegar a los usuarios debido al deterioro de tuberías y a fallas estructurales acumuladas durante años.
Las primeras acciones se concentrarán en sectores del norte de la ciudad, dentro del municipio de San Luis Potosí, donde se han identificado problemas recurrentes de baja presión, cortes intermitentes y reportes constantes de desperdicio de agua.
El funcionario detalló que la intervención contempla dividir la red en circuitos independientes, lo que permitirá monitorear presiones, ubicar fugas con mayor precisión y regular el flujo hacia las distintas colonias, reduciendo así pérdidas técnicas y mejorando la continuidad del servicio.
Para la ejecución de las obras se utilizarán recursos federales canalizados mediante programas de infraestructura hidráulica y saneamiento previamente autorizados, los cuales forman parte de la estrategia nacional para fortalecer los sistemas urbanos de agua potable.
De acuerdo con la autoridad federal, la sectorización es considerada una de las herramientas más eficaces para modernizar redes antiguas, ya que permite una administración más controlada del suministro y facilita la detección temprana de fallas.
Se prevé que, una vez en operación, el esquema beneficie a miles de habitantes al reducir interrupciones, estabilizar la presión y disminuir el desperdicio de un recurso cada vez más escaso en la región.

