Vie. May 1st, 2026

Palestra / Noticias ONU

El mundo está sufriendo la mayor interrupción de las cadenas de suministro desde la pandemia de COVID-19 y el inicio de la guerra en Ucrania. Así lo afirmó Corinne Fleischer, del Programa Mundial de Alimentos (PMA), en una rueda de prensa en Ginebra este martes.

En videoconferencia desde Roma, la funcionaria explicó que, en estos momentos, el PMA no tiene buques en el estrecho de Ormuz, pero se ve afectado por el “efecto dominó” de lo que está ocurriendo allí, donde numerosos buques se encuentran bloqueados.

Llevar ayuda al cuerno de África, por ejemplo, se ha convertido en toda una odisea:

“Los transportistas no están utilizando el mar Rojo ni el canal de Suez, y tienen que rodear toda África, pasar por el Cabo de Buena Esperanza para llegar al este de África, lo que añade entre 25 y 30 días al tiempo de transporte y entre un 15 y un 25% de aumento en las tarifas, debido a las operaciones más largas, mayor consumo de combustible y un combustible más caro”.

El aumento de los costes se traducirá en un encarecimiento de los precios de los alimentos en todas partes.

Esto se suma a que para junio unos 45 millones de personas en todo el mundo sufrirán hambre aguda, según las previsiones del PMA, en un momento en que las operaciones humanitarias reciben menos financiación que antes.