Sáb. May 2nd, 2026

Jonathan García / Palestra

El impuesto ambiental en San Luis Potosí inició 2026 con una recaudación que apenas supera los 3 millones de pesos durante el primer trimestre, muy por debajo de la meta anual cercana a los 50 millones, lo que evidencia un rezago en su implementación a más de un año de su entrada en vigor.

El gobernador Ricardo Gallardo Cardona reconoció la brecha entre lo proyectado y lo recaudado, al señalar que los ingresos actuales no permiten sostener acciones en materia ambiental. “50 millones, no van ni 3 millones de pesos, imagínate. Entonces, con eso no haces ni siquiera un programa”, expresó.

El mandatario atribuyó el bajo desempeño principalmente a la falta de cumplimiento de los contribuyentes obligados, en su mayoría empresas con fuentes fijas de emisión. “No, va muy poco. Nadie lo ha querido pagar casi”, afirmó, al tiempo que vinculó este comportamiento con una limitada cultura de cuidado ambiental.

Este gravamen, vigente desde el 1 de enero de 2025, aplica a personas físicas y morales que generan emisiones contaminantes, con una cuota de tres Unidades de Medida y Actualización (UMA) por tonelada de dióxido de carbono. Además, contempla la presentación de declaraciones periódicas y sanciones que incluyen multas, recargos y hasta clausuras en caso de incumplimiento.

Para 2026, la Ley de Ingresos estatal incorporó ajustes en estímulos fiscales para incentivar la reducción de emisiones, mientras que autoridades estatales prevén reforzar la supervisión a través de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental, en coordinación con Protección Civil, con el objetivo de mejorar el cumplimiento y acercar la recaudación a las metas previstas.