Gianni Infantino, presidente de la FIFA, volvió a colocarse en el centro de la polémica rumbo al Mundial 2026, luego de bromear sobre los exorbitantes precios que alcanzaron algunos boletos para la Final de la Copa del Mundo, especialmente en sitios de reventa en Estados Unidos.
“Si alguien compra una entrada para la final por dos millones de dólares, yo personalmente le llevaré un hot dog y un refresco para asegurarme de que tenga una gran experiencia”, lanzó entre risas el dirigente.
El mandamás realizó las declaraciones durante la Conferencia Global del Instituto Milken, celebrada en Los Ángeles, donde defendió el costo de las entradas y respondió a las críticas que circulan en redes sociales.
Infantino reaccionó a los reportes que señalan boletos para la Final del Mundial en Nueva Jersey con precios cercanos a los dos millones de dólares, cifra que provocó indignación entre aficionados de todo el mundo.
El suizo insistió en que los precios que aparecen en plataformas de reventa no representan necesariamente el costo oficial de los boletos y aseguró que eso tampoco significa que exista alguien dispuesto a pagarlos.
“Si algunas personas ponen en el mercado de reventa entradas para la Final en dos millones de dólares, eso no significa que las entradas cuesten dos millones de dólares”, explicó.
Infantino también justificó los altos precios comparándolos con otros eventos deportivos en Estados Unidos, particularmente con el futbol americano colegial y profesional.
“En Estados Unidos no se puede ir a ver un partido universitario, ni hablar de un partido profesional de alto nivel, por menos de 300 dólares. Estamos hablando del Mundial”, afirmó el dirigente.
Las palabras del presidente de FIFA llegan mientras crece la preocupación por el costo que representará asistir al Mundial 2026, no solamente por las entradas, sino también por hospedaje, transporte y servicios en las sedes de Estados Unidos.

