Sáb. Jun 6th, 2026

EFE

París.- La rusa Mirra Andreeva, de 19 años, conquistó en Roland Garros su primer título de Grand Slam, al imponerse a la polaca Maja Chwalinska, procedente de la fase previa, 6-3 y 6-2 en 1 hora y 22 minutos.

La tenista de Siberia, entrenada por la española Conchita Martínez, se convirtió en la primera rusa en levantar la copa desde Maria Sharapova en 2014 y en la ganadora más joven desde el tercer título conquistado por Monica Seles en 1992.

Actualmente número 8 del mundo, que rozará el top-5 tras su triunfo en París, Andreeva se consagra en una temporada en la que está siendo la tenista más sólida, la que ha sumado más victorias, 36, la que más ha tenido en tierra batida, 23, con solo tres derrotas.

Su potente golpe de derecha acabó con el cuento de hadas de Chwalinska, que a sus 24 consiguió lo que nadie antes había logrado en Roland Garros, alcanzar la final desde la fase previa y que impregnó el torneo con su tenis osado y diferente.

Una propuesta que le permitió ir derribando favoritas camino de la final gracias a la magia que salía de su brazo izquierdo, pero que no tuvo la misma consistencia frente a las envestidas de una Andreeva que concentrada puso rumbo al título.

Roland Garros, el torneo favorito de Mirra Andreeva
Si el duelo comenzó timorato, con ambas jugadoras irregulares con su servicio, la ruda puso la directa a partir del séptimo juego y encadenó nueve consecutivos que pesaban como una losa en su rival.

Chwalinska, 114 del mundo, la finalista de peor ránking de la historia, que perseguía seguir los pasos de su compatriota Iga Swiatek, se vio sumergida ante el torbellino de la rusa.

Con 5-0 sumó dos juegos, un con el servicio de Andreeva, pero al siguiente cedió su saque y el torneo.

La rusa cayó postrada de rodillas sobre la tierra batida que consagra a una joven de 19 años a quien hace dos le faltó un poco de madurez para superar las semifinales a las que llegó en París tras derrotar en cuartos a la bielorrusa Aryna Sabalenka.

Aquella tenista algo impulsiva ha ido dejando paso a una jugadora más asentada que este año le valió el torneo de Linz, la final de Madrid, las semifinales de Suttgart y los cuartos de Roma, antecedentes que han conducido a su primer Grand Slam en su torneo favorito.

Andreeva: «Me doy las gracias a mi misma por haber creído en mí»
La rusa Mirra Andreeva, que conquistó en Roland Garros el primer Grand Slam de su carrera, acabó su ronda de agradecimientos con un mensaje de fe: «Me doy las gracias a mi misma por haber creído en mí».

«He dado el cien por ciento hasta cuando era más difícil, cada día trato de mejorar como jugadora y como persona. Me doy las gracias por haber trabajado duro y haber sacado lo mejor de mi misma», dijo la rusa tras recibir la copa Suzanne Lenglen de manos de la francesa Mery Pierce, ganadora del torneo en 2000.

A ella le envió un mensaje curioso: «No sé si darte las gracias porque ganaste a mi entrenadora (la española Conchita Martínez) en aquella final», bromeó.

Una niña que soñaba con Roland Garros
Andreeva también tuvo un mensaje para la ex tenista española: «Gracias por estar siempre ahí por darme tantos consejos».

«Cuando era niña veía Roland Garros y levantar ahora este trofeo es un sueño, todavía no me lo puedo creer», dijo la siberiana, que siempre repite que el Grand Slam de tierra batida es su torneo favorito.

Andreeva agradeció el trabajo de todo su equipo: «A veces soy una persona difícil, incontrolable. Quiero dar las gracias a mi madre que me ha impulsado a superar mis límites, que me ha impulsado a trabajar hasta cuando no tenía ganas».

«París se ha convertido en un lugar especial en mi corazón», dijo la jugadora, que envió un mensaje especial a su psicólogo, pieza clave en su cambio de actitud que le ha conducido al título.

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