Lun. Ago 24th, 2026

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Noruega volvió a una Copa del Mundo después de 28 años de ausencia y lo hizo con autoridad. La selección escandinava derrotó 4-1 a Irak en Boston, Estados Unidos, en su debut dentro del Grupo I del Mundial 2026, impulsada por una brillante actuación de Erling Haaland, quien marcó dos goles en su primer partido mundialista.

El conjunto dirigido por Stale Solbakken confirmó las expectativas que genera una generación considerada entre las más talentosas de su historia y arrancó con tres puntos fundamentales en un sector considerado por muchos como el “grupo de la muerte”, donde también compiten Francia, Senegal e Irak.

El encuentro comenzó con una Irak atrevida y competitiva. La selección asiática sorprendió durante los primeros minutos con intensidad, presión alta y varias aproximaciones que pusieron a prueba a la defensa noruega.

Sin embargo, tras la pausa de hidratación llegó el momento esperado por la afición vikinga. Al minuto 29, una rápida combinación ofensiva iniciada por Alexander Sorloth terminó con un centro raso de David Wolfe que encontró a Erling Haaland dentro del área. El delantero del Manchester City se lanzó para conectar el balón y marcar el primer gol de Noruega en un Mundial desde Francia 1998.

La respuesta iraquí llegó antes del descanso. Al minuto 39, Ali Jassim envió un preciso centro al área y Aymen Hussein se elevó por encima de la defensa para conectar un potente cabezazo que significó el empate 1-1 y apenas el segundo gol de Irak en la historia de los Mundiales.

La igualdad, sin embargo, duró poco. Apenas cuatro minutos después, Haaland volvió a aparecer. El atacante presionó una salida defensiva, provocó un error del guardameta Jalal Hassan y terminó desviando el despeje para firmar el 2-1 con el que Noruega recuperó la ventaja antes del descanso.

Irak mantuvo la pelea y estuvo cerca de igualar nuevamente el marcador, pero una barrida salvadora de Kristoffer Ajer evitó el gol de Ali Al-Hamadi en los últimos instantes de la primera mitad.

En el complemento, los iraquíes intentaron adelantar líneas y complicaron por momentos a Noruega, que tardó en encontrar espacios. No obstante, la calidad de jugadores como Martin Odegaard y Sorloth terminó inclinando nuevamente la balanza.

La tranquilidad llegó al minuto 76 mediante una jugada a balón parado. El recién ingresado Leo Ostigard ganó la posición dentro del área y conectó de cabeza para marcar el 3-1 que prácticamente sentenció el encuentro.

Ya en tiempo agregado, Noruega puso cifras definitivas. Un remate de cabeza de Haaland generó una serie de rebotes dentro del área y terminó convirtiéndose en el 4-1 definitivo, acreditado como autogol tras una disputa entre Kristian Thorstvedt y Aymen Hussein.

La actuación de Haaland fue la gran noticia de la jornada. El delantero de 25 años debutó en una Copa del Mundo con dos goles y lideró a una selección que vuelve a soñar en grande tras casi tres décadas de ausencia mundialista.

Con este resultado, Noruega suma sus primeros tres puntos e iguala a Francia en la cima del Grupo I, luego del triunfo de los galos sobre Senegal por 3-1. Precisamente franceses y noruegos se enfrentarán en la tercera jornada en uno de los partidos más atractivos de la fase de grupos.