La presidenta Claudia Sheinbaum informó que por parte de su administración no se presentarán denuncias contra los expresidentes Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón, Carlos Salinas o Ernesto Zedillo.
«Nosotros no nos vamos a dedicar a poner denuncias a menos que cuando se haga una investigación resulte que hay un vínculo. Eso tendría que hacerlo la fiscalía, pero de parte nuestra no vamos a estar dedicando tiempo a eso, mejor se lo dedicamos al pueblo», aseguró en la conferencia de prensa de este miércoles.
La mandataria fue cuestionada si existen investigaciones contra los exmandatarios y aseguró, que este tema, le tocará informar a la fiscal general, Ernestina Godoy.
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se realizó una consulta popular para enjuiciar a los expresidentes, pero únicamente tuvo una participación de 7.11%. El Instituto Nacional Electoral (INE) informó que hubo 6.6 millones de votos.
La consulta popular, la primera celebrada a nivel nacional en México, proponía enjuiciar a los exmandatarios, pero la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) modificó la pregunta para preservar su presunción de inocencia y dejó un enunciado muy abierto que planteaba a los mexicanos si querían «emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados».
Aunque López Obrador promovió la consulta, no fue a votar el día del ejercicio, culpó a las autoridades electorales de la baja participación y dejó sin efectos los resultados porque se requería un 40% de participación para que fuera vinculante.
La investigación contra Peña Nieto
El año pasado, durante el entonces fiscal Alejandro Gertz Manero reveló que había una investigación sobre el supuesto pago de sobornos que habría recibido el expresidente Enrique Peña Nieto por parte de dos empresarios israelíes a cambio de contratos, entre ellos la compra del programa espía Pegasus.
El presunto soborno, revelado por el medio israelí The Marker, figuraba en un acuerdo que ambos empresarios firmaron para repartirse las agencias de seguridad de México: ese documento se refería a los 25 millones de dólares.
Durante el sexenio de Peña Nieto, al menos tres agencias tenían contratado Pegasus –la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la entonces Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación en Seguridad Nacional (Cisen) –, y los utilizaron de manera masiva para intervenir los teléfonos de sus objetivos, incluyendo a miles de periodistas, defensores de derechos humanos y opositores políticos.
Parte de los negocios continuaron durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. La Sedena, el primer cliente de Pegasus en el mundo, siguió celebrando contratos durante el sexenio del tabasqueño, aunque la institución siempre se negó a transparentarlos, a pesar de una orden el extinto Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).
La institución castrense también siguió utilizando Pegasus, entre otros para atacar periodistas y defensores de derechos humanos, como lo revelaron Proceso y los demás medios que participaron en la investigación #EjércitoEspía.

