Vie. Sep 11th, 2026

Jonathan García / Palestra

La percepción de bienestar entre la población potosina registra una mejora, pero los indicadores de salud mental muestran una problemática que permanece latente: casi dos de cada 10 personas adultas en el estado presentan síntomas o indicios de depresión, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025 del INEGI.

El levantamiento señala que las y los habitantes de San Luis Potosí calificaron su satisfacción con la vida con un promedio de 8.62 puntos de una escala de cero a 10, un resultado superior al obtenido en la medición anterior, cuando se ubicó en 8.45 puntos. Sin embargo, el indicador general no refleja por completo las diferencias que existen entre grupos sociales y condiciones económicas.

Uno de los principales factores relacionados con el bienestar es la situación financiera de las personas. La encuesta advierte que quienes enfrentan mayores dificultades para cubrir sus gastos registran menores niveles de satisfacción, una condición que en San Luis Potosí se vincula con los retos de la informalidad laboral, los ingresos insuficientes y el impacto del aumento en el costo de vida.

El mayor contraste aparece en el ámbito de la salud mental, donde el 19.8 por ciento de la población adulta reportó señales asociadas con la depresión. Las personas con esta condición alcanzaron un balance anímico promedio de apenas 1.93 puntos, lo que refleja el impacto que los trastornos emocionales tienen en la percepción de calidad de vida.

Los resultados también muestran diferencias entre sectores de la población. Los hombres registraron una satisfacción promedio de 8.67 puntos, mientras que las mujeres alcanzaron 8.57; además, las personas con discapacidad obtuvieron 7.99 puntos y la población hablante de lengua indígena 8.33. La medición revela que, aunque el bienestar general presenta avances, persisten brechas que mantienen a ciertos grupos en condiciones de mayor vulnerabilidad.