Una fotografía de la presidenta Claudia Sheinbaum compartiendo risas con el mandatario estadounidense Donald Trump, tomada durante la ceremonia de clausura del Mundial 2026, se volvió viral en redes sociales pocas horas después del evento. La imagen generó distintas reacciones entre usuarios, mientras que la propia mandataria ofreció este lunes, durante su conferencia matutina, detalles sobre el contexto de su viaje a Nueva York.
La fotografía —tomada en el palco del estadio de Nueva York/Nueva Jersey durante el partido entre España y Argentina— muestra a la presidenta mexicana visiblemente relajada junto al mandatario estadounidense. Para algunos usuarios, la escena refleja cercanía diplomática; para otros, una contradicción política que no tardó en viralizarse bajo distintas etiquetas.
Voces cercanas al gobierno salieron rápidamente a respaldar la imagen. Entre ellas, Citlalli Hernández Mora, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones y Alianzas de Morena, quien en redes sociales:
Esta postura se suma a otros pronunciamientos de integrantes del gabinete que, horas antes, ya habían salido a respaldar el viaje de Sheinbaum a la final bajo el argumento del carácter diplomático de su presencia junto a los mandatarios de Estados Unidos y Canadá.
Del otro lado, usuarios y cuentas críticas al gobierno utilizaron la misma imagen para cuestionar el discurso presidencial. Algunas publicaciones, como la del usuario identificado como David Wolf, ironizaron sobre el contraste entre la actitud de la mandataria en la foto y su retórica habitual sobre soberanía nacional, en referencia a exigencias previas de disculpas por parte de Estados Unidos.
El señalamiento más recurrente entre estas cuentas apunta a una supuesta inconsistencia discursiva: de un gobierno que se presenta como defensor de la soberanía frente a Washington, pero que en los hechos mostró cordialidad abierta con Trump en un evento internacional.
El encuentro ocurre en medio de un periodo de tensión comercial y migratoria entre ambos países, marcado por la negociación en curso de la revisión del tratado comercial y por diferendos previos en materia de aranceles y política migratoria. En ese contexto, gestos de cercanía como el mostrado durante la final del Mundial suelen leerse, de acuerdo con analistas en política exterior, como parte de una estrategia de distensión diplomática que busca facilitar el avance de las negociaciones bilaterales. Una relación con menor fricción pública entre ambos mandatarios puede, en teoría, favorecer acuerdos en temas como comercio, seguridad fronteriza y cooperación migratoria, mismos que Sheinbaum señaló como parte de la agenda abordada durante su breve encuentro con funcionarios estadounidenses.

