Palestra / La Ratonera
Es cierto, no lo mencionó por su nombre.
Es cierto, tampoco sus declaraciones fueron sólo en el sentido de cuestionar los permisos que se dan a diestra y siniestra.
Pero, sin duda, el gobernador Ricardo Gallardo le dio al clavo: hay una preocupante proliferación de «antros y tugurios» autorizados por el gobierno de la capital a cargo del alcalde Enrique Galindo, porque el giro rojo se ha vuelto una práctica administrativa tan fácil y sencilla como abrir una tortillería.
Cuestión de saber cuántos permisos de este tipo ha dado la administración galindista. Seguro, una cantidad obscena. Sin contar los establecimientos que trabajan en la ilegalidad.
Ni Gallardo ni Galindo lo dicen, pero llegó el momento de revisar por qué hay tanto giro rojo en la ciudad, porque esa decisión ha generado problemas, desgracias, lutos innecesarios en las familias de San Luis Potosí… e impunidad, y no de ahora, sino desde que Galindo gobierna la capital.
¿De qué serviría que los reubiquen?

