Palestra / Internacionales
Mientras organizaciones internacionales denuncian una situación crítica de hambruna masiva en Gaza, varios gobiernos europeos han comenzado a tomar distancia del gobierno israelí ante la inacción frente a la crisis humanitaria. A pesar del bloqueo prolongado a la ayuda humanitaria y las más de 60 mil muertes registradas desde el inicio de la ofensiva militar en octubre de 2023, la Unión Europea sigue sin aplicar sanciones de peso.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, reconoció el pasado 10 de julio que Israel no ha cumplido con lo pactado para facilitar el acceso humanitario. Aun así, los gobiernos del bloque decidieron no avanzar con medidas restrictivas, lo que ha sido criticado por múltiples organizaciones de derechos humanos.
En contraste, otros países han comenzado a aplicar medidas unilaterales. El Gobierno de los Países Bajos vetó la entrada de dos ministros israelíes ultranacionalistas, Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, por incitación a la violencia y a la limpieza étnica en Gaza. Además, convocó al embajador israelí en La Haya para expresar su condena ante lo que calificaron como “condiciones de vida insoportables” en la Franja.
Desde Alemania, el canciller Friedrich Merz activó un puente aéreo de ayuda humanitaria en coordinación con Jordania, aunque admitió que se trata de una “pequeñísima contribución” ante el “inhumano sufrimiento” de la población gazatí. ONG como Amnistía Internacional criticaron el gesto, calificándolo como un intento de «lavado de cara».
Por su parte, el Gobierno del Reino Unido anunció que reconocerá al Estado de Palestina en septiembre si Israel no decreta un alto al fuego y no demuestra avances hacia una solución de dos Estados. El primer ministro Keir Starmer exigió también que se detenga la anexión de Cisjordania.
La situación humanitaria continúa agravándose. Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, más de 60 mil personas han muerto y unas 145 mil han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva. Solo en las últimas horas, al menos 13 personas murieron en un nuevo ataque cerca de un punto de distribución de ayuda en el centro del enclave.
En medio del deterioro, trabajadores humanitarios alertan que todos los niños actualmente malnutridos podrían morir si no se revierte la crisis de forma inmediata. Ghada AlHaddad, portavoz de Oxfam, advirtió que “la llegada de unos pocos camiones no debe distraer al mundo de la catástrofe que se desarrolla aquí”.
El gobierno israelí, por su parte, ha reiterado que no permitirá la creación de un Estado palestino mientras Hamás continúe en el poder, afirmando que hacerlo sería permitir el establecimiento de un «Estado yihadista».

