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Carlos Alcaraz se proclamó campeón del Cincinnati Open luego de que Jannik Sinner se retirara del partido por molestias físicas cuando el marcador del primer set estaba 5–0 a favor del español. La final, que prometía ser otro capítulo memorable dentro de la gran rivalidad actual del circuito, duró apenas 23 minutos.
Sinner, que ya venía arrastrando un malestar estomacal, intentó competir pese al intenso calor y la humedad en Ohio, pero terminó diciendo “no tengo energía” al fisioterapeuta antes de abandonar la pista. Hasta ese momento, Alcaraz había dominado por completo: ganó 21 de los 29 puntos disputados y rompió en tres ocasiones el servicio del número uno del mundo. Con esto, Alcaraz amplía su ventaja a 9–5 sobre Sinner en el head to head.
La situación dejó un sabor agridulce al murciano, quien reconoció tras recibir el trofeo que no era la forma en la que le gusta ganar:
“No es la manera en la que uno quiere levantar un título. Lo siento, Jannik. Eres un gran campeón y estoy seguro de que volverás más fuerte”, dijo Alcaraz.
Por su parte, Sinner ofreció disculpas al público:
“Me siento avergonzado. Pensé que mejoraría durante la noche, pero fue al revés. Traté de jugar, pero simplemente no tenía energía”.
En términos de ranking no habrá cambios inmediatos: Sinner seguirá como número uno con 11,480 puntos, aunque Alcaraz recorta distancias y se sitúa con 9,590 unidades. Con el US Open a la vuelta de la esquina, la batalla por terminar el año en la cima promete seguir al rojo vivo.

