Palestra / Ciudad de México
Hugo Aguilar Ortiz, ministro electo para presidir el máximo tribunal del país a partir de este día, afirmó: «Tengan la seguridad que esta es una Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) distinta, diferente a las anteriores. Aquí el pensamiento y el corazón no lo va a guiar el poder ni el dinero, sino el servicio al pueblo, el servicio a cada uno de ustedes».
En una ceremonia tradicional de los pueblos originarios, realizada en la zona arqueológica de Cuicuilco, Aguilar Ortiz afirmó que la nueva Corte “no será guiada por el poder ni el dinero, sino por el pensamiento, el corazón y el compromiso con la gente”.
Ceremonia con pueblos originarios
El acto incluyó una “purificación” y la consagración de los bastones de mando, entregados por representantes de comunidades indígenas. El ministro presidente destacó que este gesto simboliza el inicio de una nueva etapa en la impartición de justicia.
“Para el país estamos iniciando algo nuevo. No solo somos materia, también somos inteligencia y espíritu, y por eso hoy quisimos comenzar nuestras actividades con la guía de nuestras sabias y sabios”, expresó.
Aguilar Ortiz adelantó que a las 16:00 horas de este lunes los ministros recibirán de manera oficial sus bastones de mando en el Zócalo capitalino.
Primer retrato oficial
La SCJN publicó también la primera fotografía oficial de los nueve ministros que integran el tribunal: cinco mujeres y cuatro hombres. En la imagen aparecen con toga, y Aguilar Ortiz incorporó bordados en honor a los pueblos indígenas.
En primera fila se encuentran las ministras Loretta Ortiz Ahlf, Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa y María Estela Ríos González. Detrás aparecen los ministros Arístides Rodrigo Guerrero García –ausente por accidente reciente–, Giovanni Azael Figueroa Mejía, Irving Espinosa Betanzo y Sara Irene Herrerías Guerra.
Críticas y cuestionamientos
El acto no estuvo exento de críticas. El historiador Felipe Echenique calificó la ceremonia como “una simulación”, al considerar que no todos los pueblos indígenas utilizan el bastón de mando y cuestionar que este símbolo “se ha cosificado como parte de un ritual político impulsado desde el gobierno”.
La ceremonia se realizó en medio de un discreto operativo de seguridad, con accesos restringidos al público y vallas metálicas que resguardaron el sitio arqueológico.

