Palestra / Deportes
En un Levi’s Stadium lleno y con un ambiente electrizante, México venció 1‑0 a Honduras en la semifinal de la Copa Oro, logrando su pase a la gran final.
Desde el inicio, México tomó el control del balón, aunque le costó generar peligro real. Roberto Alvarado tuvo la primera opción clara apenas al minuto 2, pero no supo capitalizarla. Honduras respondió con un zurdazo de Romell Quioto que pasó cerca del arco mexicano. La intensidad se notó, pero el marcador no se movió antes del descanso.
En el complemento, México salió con determinación y rápidamente encontró recompensa. Al minuto 49, Jiménez apareció en el área para empujar el balón al fondo de la red tras una buena jugada colectiva. A partir de ahí, el equipo dirigido por Javier Aguirre mantuvo la posesión —con un 68% de dominio del balón— y manejó los tiempos del partido. Honduras, por su parte, mostró voluntad y garra, con una llegada peligrosa del “Choco” Lozano y un remate apenas desviado de Dixon Ramírez, pero no logró concretar.
Con la ventaja en el marcador, México realizó ajustes tácticos en el minuto 71, dando ingreso a César Huerta y Jesús Orozco para reforzar el ataque y controlar el ritmo. Honduras también hizo cambios buscando el empate, pero las constantes interrupciones por faltas y tarjetas limitaron su capacidad de respuesta.
México supo manejar el cierre del encuentro con oficio y solidez. A pesar de la presión final de los catrachos, el 1–0 bastó para sellar el pase a la final, donde el Tri buscará levantar una vez más el título de la Copa Oro.

