Jonathan García / Palestra
La creciente falta de reservas territoriales y el elevado costo del suelo en Soledad de Graciano Sánchez se han convertido en un importante obstáculo para el desarrollo económico y urbano en la zona metropolitana de San Luis Potosí. Así lo reconoció el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quien señaló que incluso proyectos públicos como la creación de un parque industrial o la instalación del Parque Tangamanga III se han visto detenidos por el incremento en los precios del terreno.
“Ya el problema de Soledad no es la infraestructura, sino que la tierra está más cara que en la zona industrial”, afirmó Gallardo, al destacar que el municipio cuenta con condiciones favorables, como conectividad, energía, escuelas y proximidad al aeropuerto. Sin embargo, la escasez de terrenos accesibles ha elevado los costos a niveles que calificó como “inviables” bajo las condiciones actuales del mercado.
El mandatario estatal explicó que gran parte de los terrenos disponibles han sido urbanizados, lo que ha provocado un aumento considerable en su valor. “Comprar un terreno en Soledad es como hacerlo en cualquier ciudad importante del país”, sostuvo. En este escenario, se han iniciado pláticas con ejidatarios, principalmente de la zona de «Los H», con la intención de adquirir entre 300 y 400 hectáreas para abrir espacio a un nuevo parque industrial, aunque todavía no se han concretado acuerdos.
La misma problemática afecta la planificación del Parque Tangamanga III, proyecto anunciado hace meses por el gobierno estatal. “Estamos batallando para comprar 100, 50, 200 hectáreas para Tangamanga, porque el costo de la tierra ya es como si fuéramos a hacer un centro comercial”, comentó el gobernador. Añadió que hay terrenos en Soledad cuyos precios alcanzan entre cinco mil y siete mil pesos por metro cuadrado, cuando el promedio habitual oscila entre mil y dos mil pesos.
El aumento desmedido en la plusvalía no solo obstaculiza el desarrollo industrial, sino que también encarece la vivienda y limita la expansión de espacios públicos, evidenciando la falta de una estrategia de control territorial o reserva de suelo que anticipe el crecimiento urbano.
A pesar de que el gobierno federal impulsa la creación de nuevos polos de desarrollo en distintas regiones del país, en el caso de Soledad las condiciones del mercado inmobiliario parecen superar los planes públicos. La situación refleja un contraste entre el discurso oficial sobre crecimiento y la realidad del acceso a la tierra, que actualmente representa uno de los principales retos para el desarrollo metropolitano.

