Palestra / La Ratonera
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, no ha dicho «esta boca es mía» y su trabajo al frente de la dependencia que gobierna la política interna del país, al lado de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha resultado hasta el momento eficiente y discreto, a tal grado que no hay estallidos sociales ni desestabilización política.
Podríamos decir que sin los escándalos de ‘Andy’ López y los nuevo ricos de Morena, la vida política sería aburrida, ya que la potosina siempre se ha manejado con perfil bajo y, ella sí izquierdista de pura cepa, no es una ambiciosa vulgar. En las elecciones de 2024 tuvo la oportunidad de encumbrarse como Jefa de Gobierno de la poderosa CDMX y prefirió dejarle el camino libre a Clara Brugada Molina, pese a que el ofrecimiento de la candidatura provino del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Hoy, ella sigue sonando fuerte para ser la abanderada más viable de Morena para competir por la gubernatura de San Luis Potosí en 2027 y, con la ratificación, ayer, de su hermana Rita Ozalia al frente de Morena estatal hasta octubre de ese año, Rosa Icela nuevamente tiene abierta la brecha para decidir si va o no va. Porque nadie va a creer que luego de esta ratificación, Rita Ozalia sigue en la lista de aspirantes, cuando está claro que ya le indicaron que organice la elección interna en apoyo a su madrina política y hermana carnal.

