Mar. May 19th, 2026

Armando César Calderón V. / Palestra

El partido de vuelta por los octavos de final de la Copa Sudamericana entre Independiente de Avellaneda y Universidad de Chile terminó en tragedia. El encuentro, disputado en el estadio Libertadores de América, fue suspendido al minuto 48 por los graves incidentes entre hinchas de ambas parcialidades que se desataron en las tribunas. La Conmebol lo catalogó como “cancelado”, adelantando que el resultado se definirá en los escritorios de Asunción.

Las escenas fueron de extrema violencia: lanzamiento de butacas, trozos de concreto, palos e incluso inodoros desde la tribuna visitante hacia los locales, seguidos de una invasión de barras de Independiente a la zona destinada a los hinchas de la U. de Chile. El saldo oficial hasta el momento es de 19 heridos de gravedad y al menos 135 detenidos.

Reacción de Conmebol y FIFA

En un comunicado, Conmebol justificó la suspensión por la “falta de garantías de seguridad por parte del club local y de las autoridades locales”. El organismo abrió un expediente disciplinario y derivó el caso a la Comisión Disciplinaria. “Se actuará con la mayor firmeza”, señaló la institución.

Por su parte, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, repudió los hechos: “Condeno enérgicamente la impactante violencia que llevó a la cancelación del partido (…) La violencia no tiene cabida en el fútbol”.

Responsabilidades y posibles sanciones

Las primeras críticas apuntaron al operativo de seguridad, que según Aprevide contó con 650 policías, 150 agentes privados y 7 ambulancias. Sin embargo, las imágenes mostraron inacción de las fuerzas en los momentos más críticos.

El presidente de Independiente, Néstor Grindetti, responsabilizó a la parcialidad visitante: “Creo que corresponde claramente una sanción al club chileno y una liberación de responsabilidad a Independiente”. En contrapartida, Michael Clark, presidente de la U. de Chile, cuestionó la organización: “Haber puesto a la barra en una segunda bandeja sin rejas y con gente abajo quizás no fue lo mejor”.

En cuanto a sanciones, fuentes de Conmebol adelantaron que lo habitual es cargar el peso de la responsabilidad sobre el club local. El antecedente más cercano, el Colo Colo vs Fortaleza suspendido en abril, terminó con derrota administrativa (0-3), multa económica y sanción de jugar sin público.

Será la Conmebol quien decida el desenlace en su sede de Luque. Se especula con sanciones que podrían llegar incluso a la descalificación de ambos equipos de la Sudamericana, además de multas y prohibiciones de público en próximos torneos internacionales.

Mientras tanto, Alianza Lima de Perú, que eliminó a Universidad Católica de Ecuador, espera en cuartos de final a su rival.

Parte médico y situación de los aficionados

Universidad de Chile informó que de los 12 heridos hospitalizados en el Hospital Fiorito, ocho fueron dados de alta y cuatro continúan internados, uno en terapia intensiva. Se habló extraoficialmente tres muertes (aunque no ha sido confirmado) y decenas de lesionados más fueron atendidos en hospitales de Avellaneda y Wilde.

La prensa chilena denunció que estuvo encerrada varias horas dentro del estadio por la falta de garantías para salir, mientras que hinchas visitantes fueron despojados de su ropa y atacados brutalmente por barras locales.