Armando César Calderón V. / Palestra
El migrante mexicano Miguel Ángel García-Hernández, originario de San Luis Potosí, falleció este martes a consecuencia de las heridas sufridas durante el ataque armado del pasado 24 de septiembre en un centro de detención de Migración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Dallas, Texas.
García-Hernández, de 32 años, permanecía hospitalizado en estado crítico desde el tiroteo y fue retirado del soporte vital, confirmó su familia a través de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC).
La esposa del potosino, Stephany Gauffeny —actualmente embarazada de su quinto hijo— lamentó la tragedia: “Miguel era un buen hombre, un padre amoroso. No sé cómo explicarles a nuestros hijos que su padre se ha ido”.
Gobierno de México ofrece apoyo a la familia
Durante la conferencia matutina de este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum fue consultada sobre el caso, y aseguró que el Gobierno de México brindará apoyo directo a los familiares del connacional.
“Se le apoya a la familia y, si quiere hacer denuncia, se les ayuda”, respondió la mandataria.

