Jonathan García / Palestra
La producción automotriz en San Luis Potosí registró una caída cercana al seis por ciento durante los últimos meses, de acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco). El ajuste se da en medio de un entorno internacional marcado por la aplicación de aranceles del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la desaceleración global del sector.
Pese a este retroceso, la empresa alemana BMW mantiene sin cambios sus inversiones en la entidad y avanza en su plan de expansión hacia la electromovilidad.
El titular de Sedeco, Salvador González Martínez, consideró que la disminución es “mínima” frente a la presión que enfrentan las armadoras por las tensiones comerciales.
«Es una disminución mínima si se considera el impacto global y los ajustes del mercado. La industria potosina ha mostrado una gran capacidad de resistencia gracias a las inversiones consolidadas en el estado”, señaló.
Entre los factores que han complicado la operación del sector se encuentra el cumplimiento de las reglas de origen del T-MEC. En el caso de BMW, la armadora ha debido absorber un arancel del 25 por ciento al no alcanzar los porcentajes exigidos por el acuerdo, situación que, según González Martínez, refleja el compromiso de la firma con San Luis Potosí.
Actualmente, cerca del 80 por ciento de la producción de BMW y General Motors en la entidad se destina al mercado estadounidense.
Aun con estos retos, BMW mantiene su cronograma de inversiones: en 2026 iniciará la fabricación de baterías de alto voltaje en su planta potosina y, un año después, en 2027, comenzará la producción de vehículos totalmente eléctricos. Esta transición tecnológica, destacó Sedeco, impulsará empleos especializados y fortalecerá la economía regional.
El funcionario subrayó que la administración estatal busca reducir los efectos de los aranceles mediante el fortalecimiento de la cadena de proveeduría local y la diversificación de mercados.
Como parte de esta estrategia, se llevará a cabo el primer foro regional de consulta sobre el T-MEC en la zona Centro-Bajío, con la participación de cámaras empresariales, sindicatos, representantes industriales y autoridades económicas.
«San Luis Potosí ha sabido aprovechar las oportunidades industriales, pero ahora debe prepararse para escenarios más exigentes. La meta no es solo sostener inversiones, sino garantizar su crecimiento con empleos y desarrollo regional”, afirmó González Martínez.

