Jonathan García / Palestra
Ocho de cada diez fosas en el panteón del Saucito se encuentran en total abandono. Así lo confirmó el titular de la Dirección de Servicios Municipales, Christian Azuara, quien estimó que alrededor de 100 mil espacios permanecen sin mantenimiento ni visitas de familiares.
El funcionario explicó que el camposanto uno de los más antiguos y grandes de la capital opera al límite de su capacidad, con más de 200 mil cuerpos sepultados. Por ello, actualmente solo se permiten exhumaciones e inhumaciones en fosas previamente asignadas, siguiendo las disposiciones sanitarias vigentes.
Azuara señaló que una de las principales causas del abandono es la eliminación de la figura de perpetuidad, medida implementada desde administraciones anteriores. Ahora, las concesiones tienen una vigencia de siete años, con posibilidad de prórroga por el mismo periodo; sin embargo, muchos familiares no realizan el trámite ni se hacen cargo del mantenimiento de los espacios.
Agregó que el Ayuntamiento, junto con la sindicatura y el área jurídica, trabaja en la emisión de edictos para definir el destino de las fosas abandonadas, con el propósito de regularizar su situación y dar uso a los espacios que permanecen sin refrendo.
El abandono, reconoció, ha acelerado el deterioro del cementerio, donde la maleza crece con rapidez tras las lluvias, complicando las labores de limpieza y vigilancia.
Actualmente, el panteón solo dispone de cinco espacios para parvulitos, mientras que otros cementerios municipales como La Españita también se encuentran al borde de su capacidad.
Azuara adelantó que el próximo 31 de octubre iniciarán las actividades por el Día de Muertos, fecha en la que el Saucito volverá a abrir sus puertas al público con un horario especial y operativo de limpieza previo.

