Jonathan García / Palestra
El alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, salió al paso de las dudas generadas por el reciente incentivo que establece un descuento del 100 por ciento en los permisos de conducción para menores. Aseguró que la medida no “abre la puerta” a una permisividad vial, sino que mantiene —e incluso refuerza— la obligación de que los solicitantes tomen un curso formal de manejo antes de recibir el documento.
La postura del edil surge después de que grupos de movilidad cuestionaran el alcance de la modificación incluida en la Ley de Ingresos 2026, argumentando que facilitar el trámite sin controles estrictos podría traducirse en mayores riesgos en las calles. Galindo aclaró que esa lectura es incompleta y que el beneficio económico tiene un candado claro: la capacitación previa.
“El trámite deja de costar, pero no deja de ser obligatorio prepararse”, subrayó. Según explicó, el Ayuntamiento eliminó únicamente el pago del permiso, sin tocar los requisitos técnicos, el curso de conducción ni las evaluaciones correspondientes. El objetivo es garantizar que ningún menor quede sin formación por motivos económicos.
Galindo señaló que, con este esquema, desaparece el argumento de que la falta de recursos impide acceder a una instrucción adecuada. “Que no sea excusa el dinero: es gratuito, pero tienes que venir a capacitarte”, sostuvo al recalcar que la preparación continúa siendo un paso indispensable antes de emitir cualquier permiso anticipado.
El presidente municipal insistió en que el Cabildo dejó establecido de forma explícita este condicionamiento en el texto aprobado, por lo que descartó que se trate de una medida laxa o desregulada.

