Jue. Jun 25th, 2026

Jonathan García / Palestra

El histórico espacio recreativo que alguna vez ocupó el Splash dará un giro total: el nuevo parque acuático dentro del Tangamanga se extenderá ahora sobre 12 hectáreas, más del doble de lo que operaba antes. Así lo adelantó el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quien confirmó que el proyecto implica una reconstrucción completa y un concepto renovado para atender a una mayor cantidad de visitantes.

De acuerdo con el mandatario, el viejo Splash apenas sumaba cinco hectáreas y funcionaba con dos toboganes que ya no cumplían con las condiciones de seguridad. Ambos serán retirados y, en su lugar, llegarán diez nuevos toboganes importados de China, además de áreas específicas para niñas y niños. La intención, dijo, es modernizar el atractivo y elevar la capacidad de atención del sitio.

Gallardo explicó que la idea inicial era que un operador especializado —como las empresas que administran parques acuáticos en otras entidades— se hiciera cargo de la inversión y de la operación. Pero no hubo interesados, por lo que el Gobierno del Estado asumirá directamente el control, tal como ocurre con los Tangamanga y otros espacios públicos que ya administra.

Un punto clave será el acceso. El gobernador adelantó que durante la primera Semana Santa la entrada será gratuita para que las familias conozcan el proyecto recién inaugurado. Después, se aplicará una cuota de recuperación que rondará los 200 pesos por niña o niño, monto que, dijo, permitirá sostener los gastos de operación y mantenimiento. Los criterios finales para fijar esa tarifa aún no se han definido.

La ampliación también implica una mayor plantilla. Al menos 50 salvavidas serán necesarios para cubrir toda la extensión del parque, además del personal operativo para las áreas nuevas. Por ahora no hay un número final de plazas ni se ha detallado bajo qué esquema se contratará.

En cuanto a los servicios adicionales, la venta de alimentos será concesionada. Gallardo señaló que al menos dos franquicias ya mostraron interés en instalarse dentro del nuevo complejo, con el objetivo de ofrecer opciones formales tanto a las familias potosinas como a visitantes de otros estados.

Aunque el proyecto avanza, aún quedan pendientes varios datos: el costo total de la obra, los lineamientos de contratación, las reglas para las concesiones y la fecha exacta de apertura. Aun así, con sus 12 hectáreas, el nuevo parque acuático se perfila como uno de los desarrollos recreativos más grandes que tendrá el Tangamanga y un punto clave en la transformación del espacio público de la capital.