Palestra / EFE y AP
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este miércoles un acuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte sobre Groenlandia, que será «muy bueno para Estados Unidos y todos los países de la OTAN» y suspendió la amenaza de aranceles a partir del 1 de febrero a Europa.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que canceló los aranceles que planeaba imponer a ocho países europeos, en un giro inesperado tras haber amenazado con aplicar estas medidas como parte de su estrategia para presionar por un mayor control estadounidense sobre Groenlandia.
A través de una publicación en su red social, Trump informó que alcanzó con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, un “marco para un futuro acuerdo” en materia de seguridad en el Ártico, lo que podría reducir tensiones con implicaciones geopolíticas de gran alcance. Posteriormente, en una entrevista con CNBC, el mandatario calificó el entendimiento como un “acuerdo para siempre” y aseguró que permitirá a Estados Unidos contar con “mejor seguridad que antes”.
Trump también señaló que continúan las conversaciones sobre Groenlandia en relación con el programa de defensa antimisiles Golden Dome, un sistema multinivel valuado en 175 mil millones de dólares que, por primera vez, colocaría armamento estadounidense en el espacio.
No es la primera vez que Trump amenaza con imponer aranceles y luego se retracta. En abril pasado, tras anunciar fuertes gravámenes a importaciones de diversos países y provocar una reacción negativa en los mercados, el presidente dio marcha atrás. Sin embargo, en esta ocasión, el cambio ocurrió después de que utilizara su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos para insistir en su interés por Groenlandia y lanzar duras advertencias a la OTAN.
Durante su intervención, Trump afirmó que Estados Unidos pedía un territorio “frío y mal ubicado”, y sostuvo que su país salvó a Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Sobre la OTAN, declaró que su exigencia era “muy pequeña” en comparación con lo que Estados Unidos ha aportado durante décadas. Incluso sugirió que podría recurrir a la fuerza, aunque después aseguró que no lo haría ni lo deseaba.
Trump ha insistido en que Groenlandia es clave para la seguridad nacional estadounidense y para contrarrestar la influencia de Rusia y China en el Ártico, pese a que Estados Unidos ya cuenta con una importante base militar en la isla. Previamente, había amenazado con imponer aranceles de hasta 25% a Dinamarca y a otros siete aliados si no negociaban la transferencia del territorio semiautónomo. Los gravámenes comenzarían en 10% el próximo mes y aumentarían en junio.
Las declaraciones del mandatario generaron fuertes reacciones entre los aliados de la OTAN, que reiteraron que Groenlandia no está en venta y que la soberanía de Dinamarca no es negociable. No obstante, un funcionario danés señaló que su gobierno está dispuesto a dialogar sobre las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos, siempre y cuando se respeten las “líneas rojas”.
En Groenlandia, el gobierno local pidió a la población estar preparada ante posibles crisis y difundió un manual con recomendaciones para contar con alimentos, agua, combustible y suministros suficientes para al menos cinco días. Algunos habitantes de Nuuk, la capital, reconocieron que aunque consideran las declaraciones de Trump como amenazas, prefieren estar prevenidos.
Los mercados financieros reaccionaron positivamente tras el anuncio de la cancelación de los aranceles, recuperándose de las pérdidas previas. Asimismo, funcionarios estadounidenses expresaron alivio ante la posibilidad de que disminuya la presión diplomática generada por la postura confrontativa del presidente hacia Groenlandia, Dinamarca y otros aliados de la OTAN.

