Jonathan García / Palestra
La disminución de la jornada laboral a 40 horas semanales no generará perjuicios para el sector productivo de San Luis Potosí, ya que su aplicación será paulatina y se extenderá hasta el año 2030, afirmó el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
El mandatario explicó que el esquema gradual permitirá a las compañías adaptarse sin sobresaltos, al mismo tiempo que mejorará las condiciones laborales de miles de trabajadores, particularmente en el corredor industrial del estado.
Al ser cuestionado sobre el alcance de la reforma —que además fija nuevos límites al tiempo extra y prohíbe estas jornadas para menores de 18 años—, subrayó que no se prevén efectos adversos para los empresarios.
“No habrá impacto negativo porque será un proceso gradual rumbo a 2030”, sostuvo.
Gallardo también reconoció el trabajo legislativo que permitió avanzar en la iniciativa, destacando la participación de la bancada del Partido Verde Ecologista de México y, en particular, de la senadora Ruth González Silva.
Según estimaciones del gobierno estatal, la medida tendrá un alcance significativo entre la población ocupada, sobre todo en el sector manufacturero, donde se concentra una gran parte del empleo formal.
El titular del Ejecutivo local indicó que alrededor de 650 mil potosinos podrían verse favorecidos con la reducción de horas laborales, lo que —dijo— contribuirá a mejorar su calidad de vida sin comprometer la competitividad de las empresas.
La reforma laboral forma parte de los cambios más relevantes en materia de derechos de los trabajadores en los últimos años y aún deberá completar su proceso de implementación para entrar en vigor de manera plena en todo el país.

