Armando César Calderón V. / Palestra
Los duelos de repesca de la Liga de Campeones quedaron marcados por una denuncia de racismo realizada por Vinícius Júnior en medio de un clima de tensión, inmediatamente después de que el brasileño marcó el gol del triunfo 1-0 del Real Madrid frente al Benfica. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, condenó los hechos.
El encuentro fue detenido durante casi 10 minutos en el Estadio da Luz, luego de que Vinícius señalara que un rival lo insultó con un término racista. El árbitro activó el protocolo antirracismo, procedimiento establecido cuando un futbolista denuncia este tipo de conductas.
El señalado fue el argentino Gianluca Prestianni, quien negó haber proferido insultos raciales. El delantero de 20 años afirmó en la red social X que “jamás fui racista con nadie” y lamentó las amenazas que, según dijo, recibió de jugadores del conjunto español. De acuerdo con el código disciplinario de la UEFA, podría enfrentar una sanción de hasta 10 partidos si se le declara culpable.
La UEFA informó el miércoles que designó a un investigador especial para recabar pruebas y esclarecer lo sucedido durante el partido de repechaje.
Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó estar “conmocionado y entristecido” por el presunto incidente y subrayó que “no hay absolutamente ningún lugar para el racismo en nuestro deporte ni en la sociedad”. Además, respaldó la decisión arbitral de activar el protocolo y reiteró el compromiso del organismo con la lucha contra cualquier forma de discriminación.

