Palestra / EFE
Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, ha sido detenido este jueves en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público, según la cadena pública BBC.
La Policía del Valle del Támesis, fuerza policial a la que pertenece Windsor, a las afueras de Londres, informó de que los agentes acudieron esta mañana a la finca de Sandringham, en Norfolk, donde vive Andrés, centro de una fuerte polémica por sus vínculos con el pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein.
Según la Policía del Valle del Támesis, el detenido permanece retenido en una comisaría de la zona.
La policía lleva a cabo registros en varias viviendas
El revuelo en torno a Andrés Mountbatten-Windsor, a quien su hermano le retiró todos los títulos nobiliarios y honores hace meses, se profundizó después de que unos correos divulgados por el Departamento de Justicia de EE.UU. revelasen que el expríncipe facilitó a Epstein documentos sensibles del gobierno británico.
Hace unos días, la Policía del Valle del Támesis había informado de que estaba evaluando esa información para decidir si procedía a una investigación criminal.
Así, en un comunicado divulgado hoy, las fuerzas del orden indicaron que esta mañana la detención fue «bajo sospecha de mala conducta en un cargo público y estamos realizando registros en domicilios» de Berkshire, donde está Windsor, y Norfolk.
La nota agrega que se trata de un caso «activo», por lo que «se recomienda tener cuidado con cualquier publicación para evitar incurrir en desacato judicial».
«Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta acusación de mala conducta en un cargo público. Es importante proteger la integridad y la objetividad de nuestra investigación», subraya.
«Entendemos el gran interés público en este caso y proporcionaremos actualizaciones oportunamente», puntualizó la nota.
Publican fotos del arresto de Andrés, en su cumpleaños
Varios medios británicos publican este jueves fotografías del momento en que el varios coches policiales llegaban a Wood Farm, una casa de campo ubicada en los terrenos de la mansión de Sandringham, al este de Inglaterra, para detener a Andrés.
El expríncipe, que hoy cumple 66 años, se había trasladado a Wood Farm, tras ser desalojado de la mansión de Royal Lodge, en Windsor, por casi no pagar renta.
Los tabloides británicos han colgado hoy en sus páginas web varias instantáneas que muestran un convoy de vehículos en las carreteras de campo cercanas a Wood Farm.
Motivos razonables para el arresto
Según la legislación del Reino Unido, un arresto requiere que la policía tenga motivos razonables para sospechar que se ha cometido un delito y para creer que es necesario arrestar a la persona.
Varias fuerzas policiales británicas evalúan actualmente el movimiento del avión privado de Epstein en distintos aeropuertos del Reino Unido para intentar averiguar si fue utilizado por el magnate para traficar con menores de edad.
La fallecida Virginia Giuffre afirmó en 2014 que fue traficada al Reino Unido por Epstein cuando ella era menor de edad y obligada a mantener relaciones sexuales con el expríncipe, una alegación que éste siempre ha negado.
La detención acerca a Andrés a su caída definitiva
La detención de Andrés Mountbatten-Windsor supone un capítulo más en una vida plagada de escándalos y acerca al que fuera el hijo predilecto de fallecida Isabel II a su caída definitiva por el cerco de la Justicia.
Andrés ya no será recordado como un héroe de la guerra de las Malvinas, como el ‘playboy’ de la familia real o como el excéntrico marido de Sarah Ferguson, sino como un personaje siniestro a quien los títulos y privilegios han protegido hasta ahora.
El escándalo de los llamados ‘Papeles Epstein’ puede ser el último clavo en el ataúd de su carrera, tras convertirse en el primer miembro de alto rango de la familia real británica en la historia moderna en ser arrestado.
«La ley debe seguir su curso», dice Carlos III tras la detención de su hermano Andrés
El rey británico Carlos III expresó este jueves su «profunda preocupación» por la detención de su hermano Andrés Mountbatten-Windsor bajo la sospecha de mala conducta en cargo público, pero recalcó que «la ley debe seguir su curso».
En un comunicado divulgado hoy, el jefe del Estado británico, de 77 años, subraya que lo que sigue ahora es un «proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de la manera apropiada y por las autoridades competentes».
El monarca no hará más comentarios durante la investigación
«En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación incondicionales. Permitirme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso», puntualizó el rey.
Además el monarca confirma que mientras este proceso esté en curso, no sería correcto de su parte hacer más comentarios sobre este asunto.
«Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes», señaló el rey, que firmó la nota como Carlos R.
En virtud de una orden de la Policía del Valle del Támesis, fuerza a la que pertenece Windsor, el expríncipe, que hoy cumple 66 años, fue detenido en el condado de Norfolk (este de Inglaterra), donde vivía tras ser desalojado hace unas semanas de la mansión de Royal Lodge, a las afueras de Londres, por la que apenas pagaba renta.
Según la Policía, el detenido permanece retenido en una comisaría, sin precisar el lugar exacto.
Primer arresto en la familia real británica
El rey despojó a Andrés el pasado octubre del título de príncipe, después de que los pasos dados para desvincularse de la familia real, como renunciar a todos sus honores, no fueran suficientes para el monarca.
Carlos III también le ordenó entonces abandonar el palacio que ocupaba en Windsor -por el que pagaba un simbólico «grano de pimienta»- para instalarse en la finca de Sandringham, en el condado de Norfolk (este de Inglaterra), donde fue hoy detenido.
El escándalo de los llamados ‘Papeles Epstein’ puede ser el último clavo en el ataúd de la carrera del expríncipe Andrés, que se ha convertido en el primer miembro de alto rango de la familia real británica en la historia moderna en ser arrestado.
Aunque siempre ha negado su implicación en la red de abusos sexuales a menores del financiero estadounidense, su madre y su hermano fueron tomando medidas para apartarlo progresivamente de la vida pública.
El principio del fin
A pesar de los rumores que circularon durante años sobre irregularidades, el principio del fin de Andrés se sitúa hacia 2015, cuando la BBC desveló que la estadounidense Virginia Giuffre había denunciado ante un tribunal de Florida que fue forzada a mantener relaciones sexuales con él cuando era una menor, dentro de una red de «esclavas sexuales» liderada por su amigo Epstein.
El caso volvió a la actualidad en 2019, después de que el diario británico Daily Mail divulgara unas imágenes de 2010 en las que el príncipe aparecía en la mansión de Nueva York de Epstein despidiéndose de una joven que abandonaba la vivienda y que coincidió con el encarcelamiento del magnate y el posterior presunto suicidio en la celda en la que esperaba la celebración de su juicio.
El escándalo provocó que, el 20 de noviembre de 2019, el príncipe anunciara su retirada de la vida pública.
En enero de 2022, la situación dio un giro después de que la Justicia estadounidense desvelara un acuerdo confidencial firmado en 2009, según el cual Epstein pagó quinientos mil dólares a Giuffre para que retirara sus acusaciones, documento que los abogados del príncipe pensaron serviría para recusar el caso contra él.
Sin embargo, el 12 de enero el tribunal lo desestimó y al día siguiente su madre le retiró todos los títulos militares y los patrocinios reales.
En febrero, sus abogados anunciaron un acuerdo extrajudicial con Giuffre para pagarle catorce millones de euros, que le facilitó su madre -según desveló el rotativo The Daily Telegraph-, y finalmente la Corte de Nueva York que lo iba a juzgar archivó el caso.
En abril de 2025, Giuffre apareció muerta en su domicilio de Australia en un aparente suicidio.
Cinco meses después, Andrés volvió a copar los titulares de los medios británicos, después de la publicación de un correo enviado a Epstein en 2011 y en el que revelaba que había seguido en contacto con él más tiempo de lo que había dicho en una entrevista en ‘prime time’ en BBC.

