Jonathan García / Palestra
Luego de que la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum fuera desechada en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión al no alcanzar la mayoría calificada, el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, consideró que la decisión corresponde a la valoración que realizaron las y los legisladores federales, por lo que llamó a revisar el posible “Plan B” que ahora se plantea discutir.
El mandatario estatal señaló que la votación registrada en el Congreso forma parte del proceso legislativo y respondió a la interpretación que cada diputado realizó sobre lo que considera conveniente para el país, por lo que descartó que se trate de un escenario de confrontación con el Ejecutivo federal.
Gallardo Cardona indicó que uno de los temas que deberá analizarse dentro de la nueva propuesta es la eventual reducción del número de regidores en los ayuntamientos, medida que impactaría a los más de dos mil 500 cabildos que existen en el país.
El gobernador apuntó que, en caso de concretarse un ajuste de este tipo, la medida también alcanzaría a municipios gobernados por Morena, por lo que consideró necesario evaluar sus efectos. No obstante, afirmó que cualquier reducción en gastos de la estructura política podría permitir destinar mayores recursos a obras municipales.
Finalmente, el mandatario descartó que el rechazo de la reforma haya generado divisiones entre las fuerzas políticas cercanas a la llamada Cuarta Transformación y sostuvo que, en el caso del Partido Verde, se mantienen abiertos a posibles coaliciones, siempre que tengan como objetivo impulsar acciones en beneficio de San Luis Potosí.

