Sáb. Sep 12th, 2026

Palestra / Internacionales

La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos se intensificó este martes con nuevos bombardeos, acusaciones cruzadas y un rechazo frontal a cualquier propuesta de alto al fuego, en un conflicto que ya deja al menos 2 mil muertos y amenaza la estabilidad energética mundial.

De acuerdo con información difundida por Reuters, autoridades iraníes, israelíes y diplomáticos occidentales confirmaron el endurecimiento de las posturas, particularmente tras la negativa de Teherán a considerar una tregua.

Un alto funcionario iraní señaló que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, rechazó propuestas de distensión enviadas por países intermediarios y afirmó que no es momento para la paz hasta que Estados Unidos e Israel “se pongan de rodillas, acepten la derrota y paguen una indemnización”.

Mientras tanto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que fuerzas de su país abatieron a figuras clave del aparato de seguridad iraní, entre ellos Alí Larijani y Gholamreza Soleimani. Sin embargo, estas muertes no han sido confirmadas oficialmente por Teherán.

Durante la madrugada continuaron los ataques. Irán lanzó misiles hacia territorio israelí y aseguró haber atacado instalaciones tecnológicas y militares, mientras que Israel respondió con bombardeos contra infraestructura en Teherán y posiciones de Hezbolá en Beirut. Las autoridades israelíes anticiparon que cuentan con planes para al menos tres semanas más de operaciones militares.

En paralelo, la crisis energética global comienza a resentirse. El estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial— permanece parcialmente cerrado, lo que ha encendido alertas en los mercados internacionales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó apoyo a sus aliados para reabrir esta ruta estratégica, sin obtener hasta ahora respaldo. Mientras tanto, ataques recientes en Emiratos Árabes Unidos han afectado terminales petroleras y provocado víctimas civiles.

La comunidad internacional ha llamado a privilegiar la vía diplomática. La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, advirtió que mantener abierto el estrecho es clave para evitar una crisis energética, alimentaria y de suministros a nivel global.

En medio de la escalada, también se registró la renuncia de Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, quien cuestionó la guerra al afirmar que Irán no representaba una amenaza inminente.