Palestra / La Ratonera
Es cierto que el gobernador Ricardo Gallardo, que ha demostrado tener arrestos para hacer política -«haiga sido como haiga sido», diría el clásico que usurpó la presidencia en 2006- sostuvo en días pasados que le advirtió a su amigo, el chiapaneco Manuel Velasco, que no ande agitando el avispero en San Luis Potosí con la posible candidatura de su esposa, la senadora Ruth González, a la gubernatura de este estado en 2027.
Pero… ni Gallardo se la cree, al ser la de Ruth González, la candidatura más cantada en tierras tuneras y todo el país.
Y ayer lo demostró nuevamente el senador Velasco, al decir que en San Luis Potosí están listos para ganar con o sin Morena, e inclusive con o sin Ruth González, quien aparece arriba en las encuestas, consiguió más de 500 mil votos para llegar al Senado e hizo morder el polvo a la hermana de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez en las elecciones para la Cámara alta de 2024, y un día sí y otro también, aparece en los eventos oficiales del Gobierno del Estado para promover su imagen.
El que Velasco haya anunciado que el PVEM, partido al que pertenece, va a medir a González en las encuestas de Morena, es el pretexto perfecto para que vaya sola por la gubernatura, con las siglas del tucán, ya que en el partido oficial las reglas internas no permitirán candidaturas por nepotismo y, de facto, la legisladora está fuera.
Difícilmente Morena irá sin candidato y sigue como una de sus cartas, la poderosa secretaria Rosa Icela, a quien ya se le ve fuera de Gobernación, quizá en preparación de su candidatura, que deberá definirse en apenas tres meses, cuando sean elegidos los famosos «coordinadores de los comités de la defensa de la Cuarta Transformación», es decir, los precandidatos.
Gallardo y Velasco han dicho una y mil veces, que el PVEM puede solo en San Luis Potosí y que ganarán, así Morena postule a Rodríguez Velázquez y el PRI-PAN, al alcalde Enrique Galindo, quien de forma desesperada busca en cada oportunidad fotografiarse con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Así que nadie se sorprenda de ver a Ruth González en la boleta, porque el entramado Gallardo-Velasco es para que le pegue al gordo, léase Palacio de Gobierno… sin siquiera haber comprado el cachito.

