Palestra / Internacionales
Al menos tres periodistas libaneses murieron este sábado tras un ataque aéreo atribuido a Israel contra su vehículo en el sur de Líbano, informaron fuentes militares y medios locales.
Las víctimas fueron identificadas como Fatima Ftuni, periodista de la cadena Al Mayadeen, Ali Shoaib, corresponsal de Al Manar, y un camarógrafo —hermano de Ftuni— que también viajaba en el automóvil atacado en la región de Jezzine. Ambos medios confirmaron el fallecimiento de sus colaboradores.
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el hecho y lo calificó como “un crimen flagrante” que viola normas internacionales que protegen a periodistas en conflictos armados. Además, hizo un llamado a instancias internacionales para intervenir y frenar este tipo de ataques.
Por su parte, el ejército de Israel confirmó la ofensiva, pero aseguró que Ali Shoaib formaba parte de una unidad de élite del grupo Hezbollah. Según su versión, el comunicador operaba como integrante de inteligencia bajo la cobertura de periodista, acusación que no fue respaldada con pruebas públicas.
El ataque se suma a una serie de incidentes en los que periodistas han perdido la vida en el conflicto. En octubre de 2024, tres reporteros murieron en un bombardeo en Hasbaya, mientras que en 2023 otros comunicadores, incluido un videógrafo de Reuters, fallecieron en ataques similares.
De acuerdo con el Comité para la Protección de los Periodistas, en 2025 al menos 129 trabajadores de medios fueron asesinados, dos tercios de ellos en hechos atribuidos a Israel, lo que ha generado preocupación internacional sobre la seguridad de la prensa en zonas de guerra.
Organizaciones y actores internacionales han reiterado que, conforme a tratados como los Convenios de Ginebra, los periodistas deben ser protegidos siempre que no participen directamente en hostilidades. Mientras tanto, el conflicto en la región continúa elevando los riesgos para civiles y trabajadores de medios.
Con información de AFP y EFE

