Sáb. May 2nd, 2026

Jonathan García / Palestra

El uso de inteligencia artificial en la difusión de contenidos políticos perfila un escenario complejo rumbo a los próximos comicios, ante la falta de un marco legal claro que permita regular su implementación y sancionar posibles abusos, advirtió el diputado local del PAN, Rubén Guajardo Barrera.

El legislador señaló que, aunque durante el proceso electoral de 2024 comenzaron a detectarse los primeros indicios del uso de esta tecnología, será hacia 2027 cuando su impacto podría intensificarse de manera considerable, principalmente en redes sociales, donde ya circulan materiales manipulados que colocan a actores políticos en situaciones falsas o distorsionadas.

En este contexto, criticó que a nivel federal no se haya incorporado una regulación específica sobre inteligencia artificial dentro de las recientes reformas en materia electoral, lo que, dijo, deja un vacío importante frente a una herramienta que tendrá un papel cada vez más relevante en las campañas.

A nivel local, explicó, el panorama resulta aún más complicado debido a las limitaciones legales que enfrentan las autoridades para integrar denuncias electorales, ya que es necesario acreditar con precisión elementos como tiempo, modo y lugar, además de identificar a un responsable directo, lo cual se dificulta cuando los contenidos provienen de cuentas anónimas o páginas sin identidad definida.

Guajardo Barrera advirtió que el reto no se limita a la creación de nuevas disposiciones legales, sino a la capacidad de hacerlas efectivas, ya que incluso con una regulación vigente, persistirían obstáculos para investigar y sancionar estos casos ante la falta de herramientas para rastrear a los responsables.

Finalmente, consideró que el tema deberá abordarse de manera integral tanto en el ámbito federal como estatal, al tiempo que subrayó la necesidad de fortalecer a las instituciones encargadas de la vigilancia electoral, como el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC) y la Fiscalía General del Estado, frente a un entorno digital cada vez más complejo.