Jonathan García / Palestra
El Ejecutivo estatal confía en que las negociaciones entre trabajadores y la armadora General Motors lleguen a buen puerto y se evite el estallamiento de una huelga en su planta instalada en Villa de Reyes, ante las posibles afectaciones económicas que implicaría para San Luis Potosí.
El secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, reconoció que un paro laboral no conviene a ninguna de las partes, ni a la base trabajadora ni a la empresa, debido a las repercusiones negativas que tendría en la economía estatal, el desarrollo industrial, las cadenas de proveeduría y el empleo.
Recordó que este miércoles se lleva a cabo una audiencia entre las partes en la Ciudad de México, ante instancias federales de conciliación y arbitraje, con el objetivo de atender las diferencias surgidas en los últimos días, principalmente en torno a la negociación salarial.
El conflicto se ha intensificado desde finales de marzo, cuando la representación sindical, encabezada por Carlos Leone, advirtió sobre la posibilidad de una huelga ante lo que calificó como falta de apertura por parte de la empresa en las negociaciones.
Además, existe un segundo emplazamiento previsto para el próximo 17 de abril, lo que incrementa la presión para que ambas partes logren acuerdos en el corto plazo.
Torres Sánchez insistió en que debe prevalecer el diálogo y la conciliación, al señalar que existe disposición de trabajadores y empresa para alcanzar un entendimiento con la mediación de autoridades federales, dado que la industria automotriz se rige bajo normativas de carácter nacional.
Finalmente, expresó su confianza en que el conflicto pueda resolverse favorablemente, como ocurrió recientemente en la armadora BMW, donde las negociaciones concluyeron sin afectar la operación.

