Jonathan García / Palestra
Los exámenes de control y confianza que se contemplan para el próximo proceso electoral podrían convertirse en una herramienta de diferenciación entre aspirantes, aún cuando su aplicación no será obligatoria para acceder a una candidatura, señaló el consejero del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC), Juan Manuel Ramírez García.
El funcionario explicó que los perfiles que acepten someterse voluntariamente a estas evaluaciones tendrían la posibilidad de presentar dicha decisión como una señal de apertura y rendición de cuentas ante el electorado, lo que eventualmente podría influir en la percepción ciudadana durante las campañas.
Ramírez García sostuvo que la utilidad política de estos mecanismos dependerá en gran medida de la forma en que los partidos y sus candidatos decidan incorporarlos a sus estrategias de comunicación. En ese sentido, consideró que quienes participen en las evaluaciones podrían destacar su disposición a ser examinados mediante filtros adicionales a los exigidos por la ley.
Asimismo, indicó que la implementación de este esquema permitirá medir el interés real de las candidaturas por participar en ejercicios de este tipo, además de conocer la relevancia que la ciudadanía les otorgará al momento de valorar a quienes busquen un cargo de elección popular en 2027.
El consejero reiteró que los resultados de las evaluaciones no tendrán efectos legales sobre el registro de candidaturas ni serán un requisito para contender. Sin embargo, estimó que la decisión de someterse a estos exámenes podría ser vista favorablemente por parte del electorado, al interpretarse como un acto voluntario de transparencia y compromiso con la función pública.

