Dom. Ago 23rd, 2026

Palestra / Deportes

Portugal sufrió hasta el tiempo de compensación, pero consiguió su boleto a los octavos de final del Mundial 2026 al derrotar 2-1 a Croacia en el BMO Field de Toronto, gracias a un cabezazo de Gonçalo Ramos al minuto 90+3. El conjunto de Roberto Martínez se medirá ahora a España en una de las llaves más atractivas de la siguiente ronda.

El encuentro también marcó la despedida mundialista de Luka Modric, quien a sus 40 años disputó su último partido en una Copa del Mundo con la selección croata.

Portugal fue superior durante la primera mitad. Con Rafael Leao como principal generador de peligro por la banda izquierda, el conjunto luso monopolizó la posesión y generó varias oportunidades frente al arco defendido por Dominik Livakovic, aunque no logró reflejar su dominio en el marcador.

Bruno Fernandes, Renato Veiga y Cristiano Ronaldo estuvieron cerca de abrir el marcador, mientras Croacia apostó por esperar y buscar el contragolpe con Ante Budimir como principal referencia ofensiva.

El panorama cambió por completo tras el descanso. Croacia adelantó líneas y comenzó a generar mayor peligro hasta que al minuto 53′, Ivan Perisic aprovechó un balón suelto dentro del área para definir con la pierna izquierda y poner el 1-0 para los balcánicos.

La respuesta portuguesa llegó tras varias revisiones del VAR. Primero, Cristiano Ronaldo vio anulado un gol por fuera de juego y después recibió la oportunidad de igualar el marcador desde los once pasos luego de una infracción dentro del área. El capitán portugués no falló y al minuto 68′ convirtió el 1-1, firmando su primer gol en una ronda de eliminación directa de un Mundial a los 41 años.

Cuando el encuentro parecía encaminado a la prórroga, Roberto Martínez decidió sustituir a Cristiano Ronaldo al minuto 81. Sin su máximo referente en la cancha, Portugal encontró el tanto de la clasificación en tiempo agregado.

Al 90+3′, Rafael Leao envió un centro preciso desde la izquierda y Gonçalo Ramos ganó por arriba para conectar un cabezazo que venció a Livakovic y desató la celebración portuguesa en Toronto.

Croacia todavía creyó forzar el alargue cuando Josko Gvardiol marcó en el minuto 90+12, pero tras una extensa revisión en el VAR, el árbitro Espen Eskas anuló el gol por fuera de juego, desatando las protestas de los jugadores y aficionados croatas.

Con el triunfo, Portugal mantiene vivo el sueño mundialista y ahora afrontará un duelo de alto calibre frente a España en los octavos de final, mientras que Croacia pone punto final a una de las generaciones más exitosas de su historia, encabezada por Luka Modric.