La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) calificó como edadismo, violencia institucional y discursos de odio las expresiones de las diputadas poblanas de Morena Nayeli Salvatori Bojalil y Elvia Graciela “Grace” Palomares Ramírez contra las personas adultas mayores, y advirtió que las disculpas posteriores no son suficientes para reparar el daño causado.
En el Pronunciamiento DGDDH/013/2026, emitido este 6 de agosto, el organismo nacional consideró que los comentarios de las legisladoras rebasaron los límites de la libertad de expresión debido a que estigmatizan a un sector de la población y reproducen prácticas discriminatorias.
La CNDH sostuvo que ni el humor ni el carácter informal del espacio donde fueron pronunciadas las expresiones constituyen una justificación para emitir mensajes que vulneren la dignidad de las personas adultas mayores.
El organismo señaló además que una retractación motivada por la presión pública o política no constituye por sí misma una reparación del daño moral, por lo que planteó la necesidad de establecer medidas que garanticen que hechos similares no vuelvan a ocurrir.
El pronunciamiento representa una nueva escalada institucional del caso, que comenzó como una controversia en redes sociales y previamente provocó la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla, así como de la dirigencia nacional de Morena.
La polémica se originó en el episodio 38 del podcast DesCasadas, publicado el 21 de julio y conducido por Nayeli Salvatori. En la emisión participaron Grace Palomares, la conductora Nadia de la Rosa e Hilda Salvatori Bojalil, hermana de la legisladora y trabajadora del ISSSTEP.
Durante la conversación se hicieron referencias a que los hombres de mayor edad “huelen a baúl” o “baúl del recuerdo”. Palomares intervino con la expresión: “Es que ya se están pudriendo”. También se realizaron comentarios sobre arrugas, cambios corporales y enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
Los fragmentos se viralizaron a principios de agosto y generaron cuestionamientos hacia las legisladoras por tratarse de representantes populares.
La CNDH consideró que estas manifestaciones transgreden derechos protegidos por el artículo primero de la Constitución y por la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
Además, respaldó el posicionamiento emitido previamente por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla, que había advertido que las expresiones contribuían a normalizar el edadismo.
El organismo nacional exhortó al Congreso del Estado de Puebla a emitir un posicionamiento institucional sobre lo ocurrido y establecer códigos éticos rigurosos para la actuación de sus integrantes tanto en espacios públicos como en plataformas digitales.
También planteó que las diputadas sean sometidas a procesos de sensibilización sobre vejez, envejecimiento y derechos humanos de las personas adultas mayores.
Salvatori inicialmente defendió las expresiones bajo el argumento de la libertad de expresión. Posteriormente ofreció una disculpa pública, afirmó que sus palabras habían sido malinterpretadas y terminó por anunciar la cancelación definitiva de DesCasadas, además de un retiro temporal de las redes sociales.
Palomares también difundió una disculpa mediante un documento con membrete del Congreso de Puebla.
El caso ya provocó consecuencias dentro de Morena. La presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes, rechazó las declaraciones y se pronunció porque la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia imponga una sanción.
“Para mí se les deberían suspender los derechos, pero ya es una decisión de la comisión”, manifestó Montiel.
La dirigente agregó: “Consideramos que esto debe ser sancionado”, al señalar que permitir ese tipo de expresiones podría propiciar su repetición dentro del movimiento.
La presidenta Claudia Sheinbaum también se pronunció contra cualquier expresión discriminatoria, independientemente de la filiación partidista de quien la realice.
El pronunciamiento de la CNDH no constituye una recomendación formal con los mecanismos de seguimiento correspondientes a ese instrumento. Sin embargo, incorpora al organismo nacional al conjunto de instituciones que han condenado las expresiones y coloca ahora el señalamiento sobre el Congreso de Puebla, al que se solicita asumir una postura institucional y establecer medidas para evitar la repetición de conductas discriminatorias contra las personas adultas mayores.

