La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, calificó al expresidente Felipe Calderón Hinojosa como “el usurpador” y a Vicente Fox Quesada como “el gran traidor” a la democracia en México, luego de sus recientes intervenciones en el Foro América Libre, un foro de la ultraderecha, donde los exfuncionarios vertieron comentarios a favor de la defensa de la democracia y de sus políticas de seguridad.
En un posicionamiento, Montiel sostuvo que Calderón puede buscar aplausos ante una audiencia internacional y “mendigar la legitimidad que el pueblo le negó”, pero no exigir que México olvide que, según afirmó, llegó al poder mediante un fraude electoral tras robarle la presidencia al expresidente Andrés Manuel López Obrador en las elecciones de 2006.
Montiel Reyes cuestionó que el expresidente pretenda dar lecciones de democracia y respeto a la voluntad popular. “Felipe Calderón puede buscar aplausos ante una audiencia de la derecha internacional y mendigar la legitimidad que el pueblo le negó. Lo que no puede hacer es exigir que México olvide que llegó al poder a través de un fraude electoral, ni pretender que el pueblo renuncie a su derecho a decidir”.
La dirigente de Morena también criticó el acuerdo público entre Felipe Calderón y Ernesto Zedillo, al señalar que el primero presenta esa relación como una conquista democrática, mientras descalifica el respaldo popular a la Cuarta Transformación. “Para los de arriba tiene reconocimiento; para el pueblo, sospechas, desprecio y descalificaciones”, afirmó. Añadió que el pueblo de México no necesita tutores ni autorización de quienes gobernaron para elegir su destino, porque conserva “conciencia, dignidad y memoria”.
En su posicionamiento, Montiel Reyes cuestionó que Calderón describa a Ernesto Zedillo como un “auténtico demócrata” y preguntó qué lugar ocupan en esa interpretación los casos de Acteal y Aguas Blancas, los indígenas y campesinos asesinados durante ese periodo y el Fobaproa, que, según señaló, se decidió “a espaldas del pueblo”. “Las víctimas no pueden ser expulsadas de la memoria para dejar a los usurpadores a salvo del juicio de la historia”, sostuvo.
La presidenta nacional de Morena afirmó que Calderón hizo de la guerra el eje de su gobierno y cuestionó que hable de paz y legalidad sin referirse a las familias afectadas por las consecuencias de esa estrategia. También mencionó al exsecretario de seguridad Genaro García Luna, quien estuvo al frente de la seguridad pública durante el gobierno calderonista y fue condenado por colaborar con el crimen organizado. “Las responsabilidades de su gobierno no se borran con discursos”, sentenció.
Montiel Reyes rechazó, además, la intención atribuida a Calderón de reducir los derechos sociales a pagos con fines electorales. “Una persona adulta mayor que recibe su pensión no entrega a cambio su conciencia. Un joven que recibe una beca conserva intacta su libertad”, declaró. Sostuvo que considerar que los sectores más humildes carecen de criterio propio implica despreciar su capacidad de decidir y asumir que solo las personas privilegiadas votan por convicción.
La dirigente contrapuso esa visión con el proyecto de la Cuarta Transformación, al afirmar que su movimiento coloca el bienestar y los derechos en el centro de la acción pública. “El dinero público le pertenece al pueblo. Garantizar bienestar es una obligación del Estado”, expresó. También sostuvo que la paz debe construirse con justicia, que los jóvenes tienen derecho a soñar y que quienes trabajaron toda su vida deben acceder a una vejez digna.
“El gran traidor” de la democracia con el proceso de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador
Respecto a Vicente Fox, Montiel Reyes afirmó que el expresidente recibió una amplia expectativa de cambio y que millones de mexicanos confiaron en que la alternancia pondría fin a los abusos del poder que ejerció el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Según su señalamiento, Fox traicionó ese mandato al actuar contra el derecho de la ciudadanía a elegir libremente. Recordó el proceso de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador y el reconocimiento público de Fox de haber “cargado los dados” en la elección de 2006 como muestras de esa contradicción.
También lo acusó de invocar sus “buenos gobiernos” sin responder por el uso faccioso de las instituciones durante su administración. “Gobernar obliga a servir a toda la nación; utilizar esa responsabilidad para favorecer intereses de grupo traiciona la confianza del pueblo”, afirmó.
La dirigente morenista sostuvo que la democracia no pertenece a las élites, sino a las generaciones de mexicanos que lucharon contra el abuso y la imposición. “La democracia no termina cuando ellos pierden. Y la memoria de México no termina donde empieza la conveniencia de un presidente usurpador como él”, afirmó en referencia a Calderón. Sobre Fox, añadió: “El pueblo tiene derecho a exigirle cuentas por haberla traicionado. La democracia le pertenece al pueblo, y ninguna élite puede colocarse por encima de su voluntad”.

