Adolfo “Bofo” Bautista quiere escribir un nuevo capítulo en su historia con Chivas de Guadalajara. El exdelantero, recordado por su talento y sus festejos durante su etapa como rojiblanco, confirmó que terminó su carrera como entrenador y ahora se prepara para dar sus primeros pasos en una nueva faceta dentro del fútbol.
Aunque todavía no cuenta con experiencia al frente de un equipo profesional, el exjugador tiene claro cuál es uno de sus grandes objetivos: regresar a la institución que marcó su trayectoria, pero esta vez desde el banquillo. Su cariño por el “Rebaño Sagrado” sigue intacto y no oculta la ilusión de poder conquistar títulos como director técnico.
Sin embargo, Bautista sabe que para alcanzar esa meta deberá respetar los tiempos y continuar con su preparación. Por ahora, prefiere no postularse públicamente para el puesto, aunque dejó en claro que estaría encantado de recibir una oportunidad, ya sea en las fuerzas básicas o al frente del primer equipo.
El exfutbolista reconoció que la relación con el conjunto tapatío ocupa un lugar especial en su carrera y que le gustaría devolverle parte de lo que recibió durante sus años como jugador. Su objetivo no sería simplemente sentarse en el banquillo rojiblanco, sino construir un equipo capaz de pelear por títulos.
“Chivas, yo le di a Chivas, Chivas me dio y yo creo que quedamos a mano. Pero el orgullo y el cariño que le tengo a la institución hacen que quisiera, en un futuro, poder dirigir esa gran institución y darle campeonatos”, expresó el ahora DT al hablar de sus aspiraciones, según el Diario Récord.
Pese a la ilusión, el Bofo aclaró que no pretende adelantarse a los acontecimientos y que primero debe comenzar a trabajar como entrenador. “Gracias a Dios, ya terminé la carrera de entrenador y estoy enfocado en eso: en un futuro poder dirigir en Chivas”, agregó.
Sus declaraciones llegan en un momento en el que el Guadalajara se encuentra bajo la conducción de Gabriel Milito. Bautista destacó que le gusta la propuesta futbolística del equipo y comparó su estilo ofensivo con el de la etapa de Hans Westerhoff, cuando el equipo apostaba por buscar constantemente el arco rival.
“Me hace recordar la época de Hans Westerhoff, que le gustaba ir al ataque a anotar cinco o seis goles y no importaba que le anotaran dos o tres”, comentó. Además, pidió que se le dé más tiempo al actual estratega para continuar desarrollando su proyecto.
El homenaje que quedó pendiente y la huella que dejó en el Rebaño
Más allá de su futuro como director técnico, Bautista también recordó una cuenta pendiente con la afición rojiblanca, que es el partido de despedida que estuvo cerca de realizarse cuando Jorge Vergara encabezaba la institución.
Según relató el exjugador, la idea era organizar un homenaje para reconocer su trayectoria, pero el proyecto no llegó a concretarse por una decisión del entonces directivo José Luis Higuera: “Estaba planeado hacer el partido de despedida, pero a la mera hora no se hizo y pues estoy en la espera”, explicó.
El reconocimiento que no llegó a realizarse sigue siendo una posibilidad que el exdelantero espera concretar algún día. Mientras tanto, encuentra otras señales de que su paso por el Guadalajara dejó una marca importante, especialmente cuando ve a futbolistas jóvenes recordar o imitar sus celebraciones más características.
“Eso demuestra que uno dejó huella en la institución y en varios jóvenes, ¿no? Que ya con el crecimiento les tocó jugar en Chivas y recuerdan los festejos de uno. Y es un orgullo en lo personal para mí”, señaló.

