Palestra / San Luis Potosí
Dormir bien es fundamental para mantener la salud física, mental y emocional, por ello, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí recomienda adoptar hábitos de higiene del sueño para favorecer un descanso reparador y prevenir complicaciones asociadas con los trastornos del sueño.
El líder del equipo de supervisión, médico Edgar Ramírez Olivares, explicó que durante el sueño se realizan funciones esenciales para el organismo, como la recuperación física, la regulación hormonal, la consolidación de la memoria y el fortalecimiento del sistema inmunológico. Además, descansar adecuadamente favorece la concentración, el aprendizaje y la capacidad de afrontar situaciones de estrés.
Señaló que entre los trastornos más frecuentes se encuentran el insomnio y la apnea obstructiva del sueño. Esta última provoca interrupciones parciales o completas de la respiración mientras la persona duerme, lo que puede ocasionar ronquidos intensos, despertares con sensación de ahogo, dolor de cabeza matutino y cansancio persistente.
La falta de sueño también afecta la memoria, la toma de decisiones y el tiempo de reacción, además de incrementar el riesgo de accidentes.
Para mejorar la calidad del descanso, el IMSS recomienda mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, evitar el uso de celulares, tabletas, computadoras y televisión entre 30 y 60 minutos antes de dormir, así como limitar el consumo de café y bebidas energizantes al menos seis horas antes del descanso.
De igual forma es importante procurar una habitación con poca luz, temperatura agradable y mínimo ruido, evitar cenas abundantes y mantener un peso saludable mediante alimentación equilibrada y actividad física.
Ramírez Olivares destacó que los ronquidos intensos acompañados de pausas respiratorias, la somnolencia excesiva durante el día y el cansancio persistente no deben considerarse normales, por lo que es importante acudir a valoración médica.
Exhortó a la población a evitar la automedicación con somníferos o tranquilizantes, ya que pueden provocar dependencia, caídas y somnolencia excesiva, particularmente en personas adultas mayores.
Ante cualquier alteración persistente del sueño, recomendó acudir a la Unidad de Medicina Familiar para recibir una evaluación y tratamiento adecuados.

