Jue. May 7th, 2026

Jonathan García / Palestra

La seguridad pública en los municipios del interior de San Luis Potosí enfrenta un problema estructural: la falta de elementos policiales y el rezago en los exámenes de control y confianza. Así lo expuso el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, al advertir que ninguna demarcación cumple con los estándares mínimos que marca la ley en función de su población.

Durante una sesión de la Mesa de Seguridad realizada en Villa de Reyes, en la que participaron presidentes municipales, el mandatario estatal señaló que el diagnóstico obligó a establecer acuerdos para fortalecer y sanear las corporaciones locales, a fin de cerrar cualquier espacio a la infiltración del crimen organizado y mejorar la capacidad de reacción de los gobiernos municipales.

Gallardo Cardona indicó que uno de los compromisos centrales asumidos por los alcaldes fue garantizar que todos los elementos policiacos cuenten con evaluaciones de control y confianza vigentes, así como separar del cargo a quienes no acrediten estos requisitos o presenten señalamientos de posibles vínculos delictivos.

El gobernador sostuvo que no habrá concesiones en este proceso de depuración y que los propios ayuntamientos aceptaron la responsabilidad de remover tanto a elementos operativos como a mandos que representen un riesgo para la corporación. La intención, dijo, es recuperar la credibilidad y eficacia de las policías municipales.

En cuanto al estado de fuerza, explicó que el déficit es generalizado. Incluso los municipios con mejores condiciones están por debajo del mínimo requerido, como Villa de Arriaga, que cuenta con 25 policías cuando debería tener al menos 35, mientras que en otras demarcaciones la diferencia es aún mayor, lo que debilita seriamente la atención de emergencias.

Finalmente, Gallardo Cardona informó que, mientras los municipios avanzan en el reclutamiento y depuración de sus corporaciones, se mantendrá presencia operativa y seguimiento permanente en Villa de Reyes, Zaragoza, Santa María del Río, Tierra Nueva y Villa de Arriaga, mediante acciones coordinadas entre autoridades municipales, estatales y federales.