Héctor U Tello B. / Palestra
Se habla de al menos 20,000 asesinados, 40,000 torturados y más de 500,000 exiliados chilenos producto de la dictadura del nefasto Pinochet, quién -no sobra decirse- está en el top de las mayores bestias humanas genocidas de este planeta.
A México llegaron decenas de miles de refugiados chilenos huyendo de este maldito genocida.
Detrás de todo: EU a través de la CIA de Kissinger (otro genocida que quizá no disparó un arma pero ordenó millones de disparos).
A Víctor Jara, artista y cantautor chileno, lo reventaron a golpes en el estadio de Santiago, se dice que hasta sus testículos le pusieron en su boca y se burlaron.
José Antonio Kast ha sido votado para ser el presidente de Chile a partir de marzo de 2026.
Uno de los grandes objetivos de la ultraderecha fascista (porque es lo que es) es borrar la historia: todo vestigio de atrocidades que sus vástagos alienados hayan cometido.
José Antonio Kast es hijo de Michael Kast, un militar Nazi que llegó huyendo de la segunda guerra mundial (enfundado en una nueva identidad y entrando por Argentina que fue un bastión nazi de la época).
José Antonio Kast tiene sangre fascista y es admirador de Augusto Pinochet, uno de los mayores genocidas mundiales.
Los chilenos lo han nombrado su presidente.
Hay algunos estúpidos que defienden el hecho como una gran victoria de su chaquetera vida, y algunos conocidos que es lo más triste:
¡Tiemblen malditos zurdos de mierda, tiemblen!
Se dicen los muy vaciados de memoria y corteza cerebral.
Ya anunció Kast a los chilenos que viene un año difícil, seguramente una motosierra (estilo Milei) adosada a la gran cordillera andina.
Los chilenos no se vieron en el espejo de Lula y Claudia, se vieron en el espejo de Noboa y Milei; aún no lo saben (por ser segunda generación), pero acaban de votar por un fascista, ultra derechista, amante del libre mercado, la coerción social y lo que dicte Washington.
Jorge González, líder de la banda chilena Los Prisioneros cantaba en los noventas refiriéndose a la oligarquía chilena blanca y protectora de Pinochet:
-«¿Por qué no se van?, no se van del país». Y es que se asqueaban de la sangre mestiza chilena.
Álvaro Henríquez, vocalista de la banda chilena Los Tres cantaba en los noventas contra la dictadura chilena:
-“Ya no hay nada que se pueda mirar, ya no hay nadie para poder hablar, flores secas olvidando el dolor…”
Charly García cantaba en esa misma época refiriéndose a su también a su propia dictadura argentina:
-«Nos siguen pegando abajo…»
No hay mayor peligro que la ignorancia, ésa que le encanta alimentar a la derecha.
Buen fin de semana.

