Héctor U Tello B. / Palestra
Cual Caballo de Troya, así se ha ido enquistando el Verde con Morena dentro del gobierno.
Hace tiempo que brincaron el límite de lo permitido. La Presidenta analiza qué hacer: Con tantos frentes abiertos internamente, con la oposición que está empezando a hacer uso de las estructuras de la ultraderecha del mundo, y -por si fuera poco- lidiar con Trump y su iracundo imperialismo tirano.
El niño verde y Gallardo comparten en común varias cosas, más que su ignorancia de ideas progresistas políticas o su falta de ética, tienen un ansia desmedida de poder, son astuto, pero comparten en común que por sus venas corre la sangre de la traición, ésa que es necesaria para mantener sus feudos, y no perder la posibilidad de ser un partido que se venda bien, no importa de qué lado se esté, mientras este sea el de las ganancias.
No dudarán, ni tantito, ponerse del lado de la oposición para no permitir que pase la Reforma Electoral (ahora mismo, la están «acomodando» a sus intereses).
Rosa Isela Rodríguez y Rita Ozalia lo saben perfectamente, vivieron en carne propia como sus «aliados» en la última etapa apoyaron a Verónica Rodríguez, y no a Rita Ozalia para el Senado.
A Rosa Isela el gobernador potosino le causa un resquemor tal, pero tiene que abstenerse en aras de la tranquilidad política.
Rita Ozalia sabe (porque ha conocido cada faceta) quién es Ricardo Gallardo, y hasta donde llegará para conseguir mantener sus feudos y poner (si no es a su esposa o padre), a un cercano que le garantice impunidad.
Por eso en SLP hay una «alianza» sostenida con alfileres, pero no hay un absoluto céntimo de unidad ideológica entre ambos partidos.
Ojo que esa alianza -al parecer será- solo para la reforma no para la candidatura. Lo cual es muy positivo.
Y sí, el Verde no dudará en poner a la Presidenta de rodillas ante decisiones, está dispuesto (el Verde) incluso, a unirse a la oposición de derecha y facha.
La oposición sabe que en algún momento puede necesitar del verde y este cambiará de sentido político, porque es su sello: la traición.
Conviene revisar la analogía que hace el periodista Alejandro Páez Varela del escenario comparado con Brasil:
Alejandro Páez recuerda el caso de Dilma Rouseff, quien al final de su mandato (los supuestos aliados) la traicionaron, la pusieron fuera del país y a Lula en la cárcel.
Así que nuestra Presidenta debe verse en ese espejo, porque la historia suele repetirse.
Buen inicio de semana.

