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Croacia mantuvo vivas sus aspiraciones de avanzar a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 tras derrotar 1-0 a Panamá en el Toronto Stadium, resultado que además significó la eliminación matemática del conjunto canalero después de sumar su segunda derrota consecutiva en la fase de grupos.
El equipo dirigido por Zlatko Dalic llegaba obligado a reaccionar luego de la derrota 4-2 sufrida ante Inglaterra en su debut. Sin embargo, durante gran parte de la primera mitad volvió a mostrar problemas para generar peligro ante una Panamá ordenada y bien plantada defensivamente.
La mejor oportunidad del primer tiempo fue para los centroamericanos al minuto 23. Amir Murillo ganó profundidad por la banda derecha y envió un centro que José Luis Rodríguez remató de cabeza, obligando a Dominik Livakovic a intervenir antes de que el balón terminara estrellándose en el travesaño.
Croacia apenas respondió antes del descanso con un disparo lejano de Martin Baturina que controló sin problemas Orlando Mosquera.
Con pocas emociones y una sensación de mayor comodidad para Panamá, ambos equipos se marcharon al vestidor con empate sin goles.
Dalic movió sus piezas para el complemento y encontró la solución desde el banquillo. Ante Budimir ingresó al inicio de la segunda mitad y apenas nueve minutos después se convirtió en el héroe croata.
La jugada nació por el sector derecho con una combinación entre Marco Pasalic y Josip Stanisic. Este último llegó hasta línea de fondo y envió un centro raso al área chica donde Budimir apareció completamente solo para empujar el balón y marcar el 1-0 al minuto 54.
El gol modificó el trámite del encuentro. Panamá se vio obligada a adelantar líneas y asumió mayores riesgos en busca del empate. Eso permitió que Croacia encontrara espacios para contragolpear y estuviera cerca de ampliar la ventaja, aunque Mosquera evitó el segundo tanto en un mano a mano frente a Marco Pasalic.
Pese a la desventaja, el conjunto dirigido por Thomas Christiansen no bajó los brazos. Amir Murillo volvió a convertirse en el futbolista más peligroso de Panamá y obligó a Livakovic a intervenir en dos ocasiones consecutivas para mantener la ventaja europea.
En los minutos finales, Panamá insistió mediante centros al área y jugadas a balón parado, pero la defensa croata resistió con oficio para asegurar tres puntos fundamentales en la lucha por la clasificación.

