Héctor U Tello Balderas / Palestra
Quisieron matizarlo, pero no pudieron, Claudia Sheinbaum llegó a escondidas a SLP en una visita rápida, el pretexto fue premiar un equipo de fútbol femenil en la Universidad Politécnica y una cancha de juego (Mundial Social) en Santa María.
A nadie le avisó, solo llegó y al día siguiente en la mañana le dijo al gobernador: te veo en la Politécnica (sin tus huestes ni parafernalia).
Luego trataron de buscarle la mejor foto para vender al pollo con la Presidenta, pero las imágenes son claras: la postura de la Presidenta inmutable.
Claudia Sheinbaum es impecable cuando quiere poner ejemplos o «estate quietos».
La presidenta tenía muchas razones para platicar (en corto) con el que tenemos de gobernador, quien ha perdido la razón por su egolatría (no se de qué, pero anda perdido).
Y es que ha andado suelto desde hace meses y no se atempera:
- Hace meses salió a decir que el Verde gana sin Morena (que no los necesita). Luego reculó.
- Después, quiso introducir su «Ley Ruth» para poner a su esposa de candidata a sustituirlo e inscribió en la RAE un nuevo significado de nepotismo.
- Siempre ha acosado periodistas que no son parte de su grupo de control, hasta que una de ellas llegó a la tribuna presidencial y le levantó la ceja a la Presidenta en la mañanera.
- Luego, cansado de la crítica a su gestión (desordenada y opaca), le pidió a su testaferro Héctor Serrano planear una ley para silenciar a esos periodistas, comunicadores de la «Maldita Herencia» (a estas alturas su frase es más meliflua que otra cosa).
- Entonces, se mega encabrona porque Enrique Galindo le gana el set de la plaza pública para la transmisión del mundial, que lo hace arrinconarse al estadio Lastras (al que no va nadie salvo trabajadores obligados a firmar bitácora). Esto hace que rompa relaciones con Galindo y le manda a otro testaferro: «Nachito» (el apodo es realidad) para madrearlo.
- Luego, aprueba la «Ley Serrano» que sanciona (el uso de IA), y en tiempo récord pone en uso la ley, acusa, presenta cargos y libera órdenes de aprehensión (10 días) y encierra a tres personas.
- Se le vuelve un bumerán incontenible cuando el caso es retomado por Radio Fórmula, Aristegui, Los Periodistas, Julio Hernández, El País, Artículo 19 y un medio canadiense; tanto que tiene que recular y liberar a dos ciudadanas presas por esta ley, aunque permanece Cristian de Código Rojo de Ciudad Valles en prisión.
- La fiscal (es una pena de abogada) es imposible que pueda hilar una línea legal para sostener el uso faccioso de la ley, tiene que aceptar que la denunciante contra los tres comunicadores es nada más que Ruth González Silva.
- La cereza en el pastel fue la liberación del doctor Miguel Lutzow Steiner (a quien se le inventó un delito, así lo dice el Tribunal Federal) y se le mantuvo preso por ser inocente. Tanta ignorancia hay que indicó que no está de acuerdo en la decisión de la Corte. ¿Cuál Corte?
Todo esto ha llenado la bolsa oaxaqueña de la Presidenta, un poco harta y cansada de tener que lidiar (encima de con los fachos) con este personaje -que se dice aliado- pero actúa en sentido contrario a la 4T.
Tenía que venir a darle su «estate quieto».
Claudia Sheinbaum tiene guardado otro expediente (que ya avisó que sacará), y es que jamás va a perdonar que se tenga en calidad de asilado político a Héctor Serrano, oscuro personaje corrupto que la espió en su gestión y cometió un fraude de dimensiones estratosféricas.
Tenemos mucha Presidenta con A.

